Que la apertura y el cierre de una instalación pública dependan de los titulares de los puestos plantea, además, preguntas sobre la custodia de las llaves, la seguridad del recinto y las responsabilidades ante cualquier incidencia

Los puesteros del Mercado Municipal de Telde, (Área Polivalente de Narea) están asumiendo la apertura y el cierre de las instalaciones para evitar que el recinto cierre dos horas antes del horario establecido. Según denuncian, la falta de cobertura de personal municipal les obliga a hacerse cargo de una tarea cuya organización corresponde al Ayuntamiento.

La situación lleva meses produciéndose, de acuerdo con los comerciantes, sin que el Gobierno municipal haya adoptado una solución que garantice el funcionamiento del mercado durante todo su horario. Mientras tanto, son los propios puesteros quienes sostienen la actividad para evitar perjuicios a sus negocios y a la clientela.

El problema no reside en el funcionario asignado a estas dependencias, que cumple su jornada laboral, sino en la responsabilidad del Ayuntamiento de organizar el servicio y cubrir las horas restantes. La falta de personal no puede resolverse trasladando de hecho obligaciones municipales a los comerciantes.

Que la apertura y el cierre de una instalación pública dependan de los titulares de los puestos plantea, además, preguntas sobre la custodia de las llaves, la seguridad del recinto y las responsabilidades ante cualquier incidencia. El Ayuntamiento debe aclarar si estas tareas cuentan con autorización y bajo qué condiciones se están realizando.

Los puesteros necesitan una solución estable que permita trabajar dentro del horario establecido. Un mercado municipal no puede funcionar durante meses a base de improvisación y de la disponibilidad de sus comerciantes mientras el Ayuntamiento deja pendiente la cobertura del servicio.