El adelanto de la sesión, prevista para el viernes según lo acordado en la Junta de Portavoces, provoca el rechazo de la oposición y la salida de los concejales Héctor Suárez y Pilar Mesa

El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, ha situado el respeto a los acuerdos entre los representantes municipales en el centro de una nueva controversia. Según la información facilitada, el Pleno ordinario de octubre había quedado fijado en la Junta de Portavoces para el viernes 30, a las 9:00 horas. Sin embargo, la sesión fue adelantada al jueves 29, dejando libre la mañana de la visita del Gobierno de Canarias.

El cambio merece una explicación pública. ¿Para qué se acuerda una fecha en la Junta de Portavoces si después se modifica sin un nuevo consenso? La organización del principal órgano de representación municipal exige respeto a los grupos y a la planificación de sus integrantes.

El programa elaborado por Gabinete y Protocolo sitúa el inicio de la recepción institucional del viernes a las 10:30 horas, con motivo del 675 aniversario de la fundación de Telde y de la celebración del Consejo de Gobierno en la Casa Condal. Incluye la bienvenida al presidente autonómico, el saludo de los portavoces, una reseña histórica y varias fotografías institucionales.

La agenda reserva también una intervención del alcalde ante los consejeros a las 10:47 horas, tras la cual está prevista su salida de la reunión. Una programación detallada al minuto que contrasta con el conflicto generado por la modificación del calendario plenario.

La visita del Ejecutivo autonómico puede tener relevancia para Telde, pero eso no convierte en prescindible el acuerdo alcanzado entre los portavoces. Si ambas citas resultaban incompatibles, correspondía explicar las razones y abordar la modificación con los representantes municipales.

El desacuerdo tuvo consecuencias durante la sesión. Los concejales no adscritos Héctor Suárez y Pilar Mesa abandonaron el Pleno en señal de protesta. Según la información aportada, los restantes representantes de la oposición continuaron en sus puestos pese a discrepar de la medida.

Aunque el documento de protocolo identifica la convocatoria del viernes como institucional, el debate sobre la actuación del alcalde permanece: Peña debe aclarar por qué se alteró la fecha pactada, cuándo se comunicó la decisión y qué razones impedían mantener el calendario acordado.

El aniversario de la ciudad no debería convertirse en una excusa para relegar las formas democráticas. Respetar a Telde también significa respetar a su Pleno, a sus representantes y los acuerdos que permiten organizar el trabajo de la corporación. MC