El Alcalde lamentó la actitud que mantienen algunos miembros de Nueva Canarias durante el desarrollo de los plenos. Criticó los gestos, comentarios risitas y cuchicheos que, según señaló, realizan mientras otros concejales están haciendo uso de la palabra, una conducta que consideró poco respetuosa con el normal desarrollo del debate democrático

El último Pleno ordinario del Ayuntamiento de Telde dejó uno de sus momentos más significativos cuando el alcalde rechazó conceder un turno de intervención por alusiones solicitado por el concejal de Nueva Canarias, José Luis Macías, al considerar que no existían las circunstancias reglamentarias que justificaran dicha petición.

Durante su explicación, el regidor defendió que la Presidencia del Pleno debe actuar con objetividad y no utilizar el Reglamento Orgánico de manera arbitraria o interesada. En este sentido, recordó que cuando formaba parte de la oposición sufrió en numerosas ocasiones una aplicación estricta de las normas de funcionamiento, una forma de actuar que aseguró no está dispuesto a reproducir ahora desde la Alcaldía.

El alcalde reivindicó, además, el clima de debate que ha impulsado desde el inicio del mandato, caracterizado —según afirmó— por una notable flexibilidad en la dirección de las sesiones. Recordó que habitualmente permite que los concejales superen los tiempos inicialmente previstos para sus intervenciones y evita interrumpir a los portavoces, favoreciendo que puedan desarrollar sus argumentos con amplitud.

En contraste, lamentó la actitud que mantienen algunos miembros de Nueva Canarias durante el desarrollo de los plenos. Criticó los gestos, comentarios risitas y cuchicheos que, según señaló, realizan mientras otros concejales están haciendo uso de la palabra, una conducta que consideró poco respetuosa con el normal desarrollo del debate democrático.

El regidor subrayó que, por su parte, mantiene una actitud de respeto institucional cuando intervienen el resto de grupos políticos, evitando interrupciones o comentarios desde su escaño y apelando a que todos los miembros de la Corporación contribuyan a mantener un clima de diálogo y respeto mutuo.

Con esta intervención, el alcalde quiso dejar claro que la aplicación del Reglamento no puede depender de intereses políticos puntuales y defendió una forma de dirigir los plenos basada en la imparcialidad, la convivencia institucional y el respeto a la palabra de todos los representantes municipales.