La celebración volvió a reunir a distintas generaciones alrededor del Santísimo Cristo, símbolo de la historia, la fe y la identidad de la ciudad

La tradicional Bajada del Santísimo Cristo congregó este sábado a ciento de personas en la Basílica Menor de San Juan y sus alrededores, en una jornada marcada por la emoción, el recogimiento y la devoción.

Los actos comenzaron a las 19.00 horas con la celebración de la eucaristía. Alrededor de las 20.00 horas, los seis cargadores habituales descendieron cuidadosamente la venerada imagen desde el retablo gótico-flamenco que preside el altar mayor para colocarla, como marca la tradición, en su trono móvil.

El solemne momento estuvo acompañado por los aplausos y vítores de los asistentes, que volvieron a mostrar la profunda vinculación de Telde con una de sus manifestaciones religiosas más arraigadas.

La imagen permanecerá durante diez días en su trono móvil, periodo en el que vecinos y visitantes podrán acercarse a la Basílica para venerarla.

La Bajada adquirió este año un significado especial al coincidir con la conmemoración del 675 aniversario de la fundación de Telde. La celebración volvió a reunir a distintas generaciones alrededor del Santísimo Cristo, símbolo de la historia, la fe y la identidad de la ciudad.