El portavoz socialista exhibe ahora una contundencia que le ha faltado en su fiscalización de la gestión municipal durante todo el mandato
Alejandro Ramos ha encontrado en el cierre de la zona infantil del Parque Urbano de San Juan la contundencia que demasiadas veces ha faltado en su labor de oposición. Su reclamación de una reforma integral es razonable; su repentina dureza obliga a preguntarse dónde estaba esa misma energía ante los demás problemas del municipio.
Ramos estaba llamado a exigir cuentas al Gobierno de Telde, pero su oposición ha quedado muy por debajo de esa responsabilidad. No basta con levantar la voz en una polémica concreta cuando se ha sido incapaz de mantener una fiscalización firme, constante y reconocible.
El deterioro del parque merece explicaciones. También las merece cualquier retraso en su mantenimiento. Pero cerrar una zona infantil que presenta riesgos es una obligación. Lo criticable es haber permitido que las instalaciones llegaran a ese estado y no ofrecer soluciones con presupuesto y plazos.
Dirigir el reproche contra Juan Francisco Artiles exige concretar qué decisiones se cuestionan, desde cuándo se conocían las deficiencias y qué actuaciones quedaron pendientes. Sin esos elementos, la contundencia verbal corre el riesgo de quedarse en una pose.
La coincidencia de sus declaraciones con los ataques mediáticos contra el concejal no demuestra una actuación concertada. Sí permite exigir a Ramos criterio propio y una pregunta incómoda: por qué su dureza resulta tan selectiva.
El portavoz socialista no puede pretender que una declaración airada borre las carencias de su oposición. Su credibilidad se mide por el trabajo realizado, las respuestas exigidas y el seguimiento de los problemas, no por la intensidad de una frase ante un micrófono.
Telde no necesita un portavoz que descubra la indignación por entregas. Necesita una oposición que incomode al Gobierno cada vez que la gestión falle. Y Ramos tiene pendiente demostrar que está a la altura de esa tarea.
Las familias esperan un parque seguro y una fecha de reapertura. Del principal portavoz socialista cabe exigir algo más que aprovechar el deterioro para elevar el tono: una labor de oposición que produzca respuestas y sostenga sus exigencias hasta que lleguen las soluciones.







