Numerosos taxistas se desmarcan de las movilizaciones impulsadas por el nuevo presidente de la Cooperativa y se niegan a dejar de atender a los ciudadanos. El Ayuntamiento aprobó la subida de tarifas, pero el Ejecutivo autonómico la desestimó pese a las gestiones realizadas por el alcalde Juan Antonio Peña para desbloquear la situación. Una gran mayoría del sector no quiere subir la tarifa además de que ya está desestimada por la Viceconsejería de Industria y muchos lo que no apoyan es al presidente de la Cooperativa
La convocatoria de cuatro jornadas de movilizaciones del taxi de Telde, previstas desde este martes 13 hasta el viernes 16 de octubre, ha puesto de manifiesto una profunda división interna en el sector. Según la información trasladada a ONDA GUANCHE, aproximadamente la mitad de los profesionales no respalda las actuaciones promovidas por el nuevo presidente de la Cooperativa y rechaza unas medidas que pueden terminar perjudicando a los ciudadanos.
Lejos de existir unanimidad, numerosos taxistas consideran que las reivindicaciones laborales, por legítimas que sean, no deben traducirse en dificultades para los usuarios de un servicio público esencial. Su postura es clara: quieren continuar trabajando y atendiendo al pueblo de Telde, sin convertir a los vecinos en perjudicados por un conflicto que tiene importantes componentes administrativos.
Y es precisamente en este punto donde aparece una cuestión fundamental que no puede pasarse por alto, el principal bloqueo para actualizar las tarifas del taxi no está en el Ayuntamiento de Telde, sino en el Gobierno de Canarias.
EL AYUNTAMIENTO APROBÓ LA SUBIDA, PERO EL GOBIERNO CANARIO LA BLOQUEÓ
Uno de los principales problemas económicos del taxi de Telde tiene que ver con la actualización de las tarifas para compensar el incremento de los costes del servicio. Sin embargo, existe un hecho administrativo determinante, el Ayuntamiento de Telde ya aprobó en el Pleno municipal del pasado mes de marzo la propuesta de subida de tarifas, después de los trabajos desarrollados desde la Concejalía de Transportes, dirigida por Miguel Rodríguez. La actualización, que contemplaba incrementos cercanos al 8% en determinados conceptos, debía continuar su tramitación ante el Gobierno de Canarias. Fue ahí donde surgió el obstáculo.
La Comisión de Precios de Canarias no validó la propuesta municipal y planteó modificaciones al expediente. Posteriormente, la Viceconsejería de Industria, Comercio y Consumo dictó una resolución desestimatoria que impide, por el momento, aplicar las tarifas aprobadas por el Ayuntamiento.
Por tanto, el Consistorio no puede poner en vigor unilateralmente una subida que necesita superar los trámites autonómicos correspondientes.
Esta circunstancia resulta esencial para comprender el conflicto y determinar qué administración tiene capacidad real para desbloquear la situación.
JUAN ANTONIO PEÑA HA INTENTADO MEDIAR CON EL EJECUTIVO AUTONÓMICO
Frente a la situación de bloqueo, el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, ha realizado gestiones ante el Gobierno de Canarias para defender la propuesta municipal y buscar una salida administrativa. El regidor solicitó una reunión con el director general de Comercio y Consumo, David Mille Pomposo, encuentro celebrado en la Alcaldía con participación de representantes del sector.
Durante las conversaciones se estudiaron posibles alternativas para permitir la actualización de las tarifas, incluida la necesidad de contar con el criterio de la Dirección General de Transportes y Movilidad del Ejecutivo autonómico. No obstante, la resolución desestimatoria llegó antes de recibirse ese pronunciamiento, complicando aún más el procedimiento. Estos antecedentes evidencian que el Ayuntamiento no ha permanecido inactivo en la cuestión tarifaria. Al contrario, aprobó la propuesta económica y ha intentado mediar para conseguir su aplicación.
La pregunta es inevitable, si el Ayuntamiento ya aprobó la subida y el bloqueo procede del Gobierno de Canarias, ¿contra quién deben dirigirse realmente las reivindicaciones relacionadas con las tarifas?
MUCHOS TAXISTAS NO QUIEREN DEJAR DE ATENDER AL PUEBLO
La división existente dentro del sector va más allá de una simple diferencia de criterio sobre las protestas. Según las fuentes consultadas por ONDA GUANCHE, numerosos profesionales no comparten la estrategia del nuevo presidente de la Cooperativa y consideran que las movilizaciones no representan el sentir de todos los taxistas del municipio.
Estos trabajadores defienden que reclamar mejores condiciones no resulta incompatible con mantener la prestación del servicio y evitar perjuicios a los usuarios. La preocupación adquiere especial importancia en un municipio donde numerosos ciudadanos dependen del taxi para acudir a centros sanitarios, desplazarse a sus puestos de trabajo o realizar gestiones cotidianas.
Los profesionales contrarios a las protestas entienden que existen vías de diálogo institucional que deberían agotarse antes de recurrir a medidas que puedan afectar a la movilidad de los vecinos.
CUATRO DÍAS DE PROTESTAS Y UNA REPRESENTATIVIDAD CUESTIONADA
Las movilizaciones están convocadas para los días 13, 14, 15 y 16 de octubre, con concentraciones en el entorno del Centro Comercial Alcampo y recorridos posteriores por diferentes puntos del municipio. Los promotores reclaman más seguridad, reducción de costes, mayor respaldo institucional y respeto profesional. Sin embargo, la convocatoria también abre un debate interno sobre el respaldo que realmente tienen las decisiones del nuevo presidente.
¿Se está actuando con el consenso necesario? ¿Se ha escuchado a los taxistas que quieren seguir trabajando? ¿Es razonable plantear movilizaciones sin distinguir entre las competencias municipales y las del Gobierno autonómico? Las diferencias existentes demuestran que el sector no mantiene una posición única sobre la estrategia que debe seguirse.
EL CONFLICTO NO PUEDE HACERSE A COSTA DE LOS CIUDADANOS
El taxi de Telde afronta problemas económicos y profesionales que requieren respuestas de las administraciones competentes. Pero también necesita diálogo, cohesión interna y una estrategia que permita defender los intereses de sus trabajadores sin enfrentar innecesariamente a los profesionales ni perjudicar a los usuarios. En materia de tarifas, los hechos administrativos son claros: el Ayuntamiento aprobó la actualización, el Gobierno de Canarias no la autorizó y el alcalde ha promovido gestiones para intentar desbloquearla.
La nueva presidencia de la Cooperativa se enfrenta ahora al reto de representar a un sector donde una parte importante de sus integrantes discrepa abiertamente de las medidas anunciadas. Porque el taxi de Telde no habla con una sola voz. Mientras unos preparan cuatro jornadas de movilizaciones, otros mantienen una prioridad muy distinta: continuar al volante, prestar el servicio y no dejar tirados a los ciudadanos.
La defensa de los derechos de los taxistas es compatible con el respeto a los usuarios y con la identificación de las administraciones responsables de resolver cada reivindicación. Y en el conflicto de las tarifas hay una realidad que no debe quedar oculta entre las protestas: la subida ya recibió el respaldo del Ayuntamiento de Telde. La decisión que impide aplicarla procede del Gobierno de Canarias.







