El alcalde, Juan Antonio Peña, sostiene que prefirió «trabajar en silencio» para no cansar a la ciudadanía con cada dificultad. Sin embargo, informar sobre una inversión pública paralizada durante años forma parte de la responsabilidad de gobernar. Los vecinos tienen derecho a conocer las causas del retraso mientras soportaban sus consecuencias

El aparcamiento modular de Arnao abre finalmente sus puertas con 166 plazas gratuitas, después de años de espera. Una noticia positiva para vecinos y comerciantes que no borra el retraso acumulado ni las preguntas sobre las deficiencias que han condicionado la puesta en funcionamiento de una infraestructura cuya inversión pública se cifra en aproximadamente 821.000 euros.

El propio comunicado del Ayuntamiento reconoce que fue necesario ejecutar nuevas actuaciones de obra, realizar trabajos de señalización y tramitar contratos de suministro eléctrico y de los sistemas de protección contra incendios. También menciona supuestos incumplimientos de terceros, aunque no identifica a los responsables ni concreta sus consecuencias.

La apertura no puede servir para dar por cerrado el capítulo de las explicaciones. El gobierno municipal debe detallar qué problemas presentaba la instalación, qué actuaciones se han ejecutado para corregirlos, cuánto han costado y si queda alguna deficiencia pendiente. Los informes favorables anunciados por el Ayuntamiento permiten la puesta en servicio, pero el comunicado no ofrece un balance concreto de las subsanaciones realizadas.

El alcalde, Juan Antonio Peña, sostiene que prefirió «trabajar en silencio» para no cansar a la ciudadanía con cada dificultad. Sin embargo, informar sobre una inversión pública paralizada durante años forma parte de la responsabilidad de gobernar. Los vecinos tienen derecho a conocer las causas del retraso mientras soportaban sus consecuencias.

Especialmente llamativa resulta la ausencia de reconocimiento al concejal del PP Iván Sánchez, en una comunicación que dedica numerosos párrafos a reconocer a responsables políticos, departamentos y administraciones.

Peña agradeció expresamente la intervención de Nayra Navarro, Fomentas, Juan Francisco Jiménez, el personal de Actividades, el Cabildo y Minerva Alonso. Sin embargo, no dedica una sola mención a Sánchez. Una omisión que ofrece un relato incompleto del trabajo desarrollado y que merece una explicación política.

También resulta difícil conciliar la insistencia del alcalde en que la jornada no necesita discursos ni protagonismos con un comunicado construido alrededor de sus declaraciones. Prescindir del corte de cinta no elimina la obligación de reconocer a quienes han intervenido ni convierte una apertura tardía en un mérito exento de fiscalización.

Arnao necesitaba abrir, pero Telde también necesita saber por qué ha tardado tantos años. La gratuidad y la incorporación de nuevas plazas son bienvenidas. Ahora corresponde explicar el retraso, aclarar el alcance de las deficiencias y reconocer el trabajo de todos, incluido el concejal al que el relato oficial ha dejado fuera.