El debate sobre la gestión externa de servicios municipales dejó una cuestión abierta: quién responde ante los vecinos cuando la atención falla

La reunión celebrada este viernes 25 de septiembre en la Plaza de San Gregorio de “Tertuliando desde la Resistencia en Telde” puso de manifiesto las diferencias entre sus participantes sobre el futuro de los servicios públicos. Los tertulianos de centroderecha defendieron la posibilidad de que algunos servicios se gestionen desde fuera del Ayuntamiento, mientras que los progresistas rechazaron cualquier privatización.

La discusión dejó sobre la mesa una pregunta que va más allá de las posiciones ideológicas: ¿quién garantiza que el servicio funcione mejor y a quién puede exigirle responsabilidades un vecino cuando falla? Para quien necesita atención, una respuesta a un trámite o ayuda ante un problema, el modelo de gestión se juzga por lo que ocurre en la práctica.

Durante la tertulia surgió el nombre de San Juan de Dios. Varios participantes destacaron el prestigio de la entidad y expresaron su confianza en que pudiera asumir algún servicio municipal. Esa opinión abrió, a su vez, preguntas que requieren respuestas concretas: de qué servicio se trataría, bajo qué condiciones se le encomendaría, cuánto costaría y cómo supervisaría el Ayuntamiento la calidad de la atención.

Mientras la mesa debatía entre gestión pública directa y gestión externa, quedó presente la preocupación más inmediata de los vecinos: que alguien atienda el teléfono, abra la puerta y resuelva su problema. Un cambio en la gestión, por sí solo, no acredita una mejora.

La tertulia dejó claras las convicciones de unos y otros. Ahora corresponde examinar cada servicio con sus costes, resultados y mecanismos de control sobre la mesa. Solo así podrá saberse si alguna propuesta mejora la atención a los vecinos de Telde y quién responderá si no lo hace.