Al final, la inquina personal ciega al propio medio. Cuando la obsesión por abatir a un político concreto supera al respeto por los hechos, el medio deja de ser un contrapeso democrático para convertirse en un panfleto de trinchera
La cobertura desmesurada realizada por la Actualidad de Telde, el medio financiado con dinero público a través de la empresa pública Gestel, sobre la retirada de los candelabros ubicados en la rotonda de El Roque adolece de un elemento esencial para ofrecer una información completa y rigurosa: ignorar que existe un informe técnico que avala dicha actuación por motivos de seguridad vial.
Antes de presentar la medida como una decisión controvertida o generar alarma social, resulta imprescindible contrastar los hechos y consultar la documentación técnica que sustenta la actuación. Según los criterios recogidos en el informe elaborado por los servicios competentes, la retirada de estos elementos ornamentales responde a razones vinculadas a la visibilidad, la seguridad de la circulación y la reducción de riesgos para conductores y peatones.
Cuando un medio de comunicación decide engullir los datos técnicos de un informe oficial y escupir únicamente un ataque personalizado, la información desaparece. Lo que queda es un ajuste de cuentas. Los cardones de la rotonda de El Roque se convierten en simples rehenes, en una burda excusa para desgastar la figura del concejal de Parques y Jardines de Telde, Juan Francisco Artiles.
La función del periodismo es informar con rigor, contrastar las fuentes y ofrecer a la ciudadanía todos los elementos necesarios para comprender una decisión pública. Cuando se omite la existencia de informes técnicos o se minimiza su relevancia, se corre el riesgo de sustituir el análisis por el alarmismo y de alimentar una percepción distorsionada de la realidad.
Es lamentable que la gestión del día a día de Telde, con sus complejidades técnicas y legales, quede reducida al fango del ataque personal porque un redactor le tengan ojeriza a un concejal. Afortunadamente, los informes técnicos no tienen ideología ni se mueven por rencores: están firmados por profesionales y reflejan realidades inapelables. Por mucha inquina que le tengan al concejal, los papeles demuestran que protegió a los ciudadanos de un desplome inminente. MC







