Hay acontecimientos que se celebran. Y hay acontecimientos que se sienten. El Rallye Ciudad de Telde pertenece a los segundos

Celebrar cincuenta años de nuestro rallye es celebrar cincuenta años de historia de Telde. Porque el Rallye Ciudad de Telde nunca ha sido únicamente una competición deportiva. Ha sido un lugar de encuentro, una escuela de valores, un motor económico, un escaparate para nuestra ciudad y, sobre todo, un motivo de orgullo compartido.

En nombre de toda la ciudad expreso el más profundo agradecimiento a los hombres y mujeres que un día soñaron que esto era posible. A quienes imaginaron una prueba cuando todavía era solo una ilusión y tuvieron el coraje de convertir ese sueño en realidad.

Gracias a quienes asumieron responsabilidades en primera línea y también a quienes trabajaron desde la segunda fila, muchas veces lejos de los focos. A quienes organizaron, buscaron recursos, marcaron carreteras, garantizaron la seguridad, dedicaron horas de su vida y defendieron este proyecto incluso cuando no era fácil hacerlo.

Gracias a los pilotos y copilotos que escribieron la historia del rallye. A quienes levantaron el trofeo y a quienes no tuvieron la fortuna de que las cosas salieran como esperaban. Porque en el deporte, como en la vida, el mérito no siempre lo marca el resultado, sino el compromiso, el esfuerzo y la pasión.

Quiero recordar de manera especial a quienes ya no están entre nosotros. Estoy convencido de que cada año, cuando el primer coche toma la salida, también ellos recorren simbólicamente cada tramo. Porque el Rallye Ciudad de Telde también pasa por el cielo. Allí permanecen quienes hicieron grande esta prueba y cuyo legado sigue vivo en cada edición.

Esta historia no podría entenderse sin personas que dejaron una huella imborrable. Nombres como Toñi Ponce, el piloto más laureado del Rallye Ciudad de Telde, cuya calidad al volante lo convirtió en una referencia para generaciones enteras de aficionados. Y también Manuel Rodríguez, «El Vaquero», uno de los grandes impulsores de la creación del rallye y pieza fundamental para que aquella idea inicial se transformara en una realidad que hoy cumple medio siglo.

Quiero agradecer igualmente a todos los responsables públicos que durante estos cincuenta años comprendieron la importancia de esta prueba. Cada uno con su visión, con mayor o menor implicación, pero entendiendo que el Rallye Ciudad de Telde era mucho más que una carrera y favoreciendo su continuidad. La historia de una ciudad también se construye cuando somos capaces de preservar aquello que nos une.

Y es que este rallye ha demostrado una enorme grandeza. La grandeza de saber perdonar los errores, de olvidar aquello que alguna vez no estuvo a la altura de su historia y de seguir avanzando. Porque las instituciones pasan, las personas pasan, pero el Rallye Ciudad de Telde permanece. Esa es su verdadera fortaleza.

El Rallye Ciudad de Telde es turismo, es actividad económica, es proyección exterior y es el buen nombre de nuestra ciudad recorriendo toda Canarias. Pero también es la señora que abre la ventana de su casa para ver pasar los coches como lo ha hecho durante décadas. Es el niño que sueña con ser piloto. Es el voluntario que dedica su tiempo sin pedir nada a cambio. Es la familia que convierte ese fin de semana en una tradición. Ese es el verdadero patrimonio que hoy celebramos.

Después de cincuenta años, el Rallye Ciudad de Telde ya no pertenece solo a una escudería, a una institución o a quienes participan en él. Pertenece a toda la ciudad. Forma parte de nuestra memoria colectiva y de nuestra identidad.

Que este aniversario sirva no solo para mirar con orgullo el camino recorrido, sino también para renovar el compromiso de seguir cuidando este legado para que las próximas generaciones puedan celebrar, dentro de otros cincuenta años, que hubo hombres y mujeres que entendieron que algunos sueños merecen toda una vida.

Porque el Rallye Ciudad de Telde no solo cuenta la historia del automovilismo. Cuenta, sobre todo, la historia de una ciudad que nunca dejó de creer en sí misma.

Juan Antonio Peña Medina, alcalde-presidente de la ciudad de Telde.