El programa presentado por Juan Santana Hernández en la Radio Digital de Onda Guanche abordó la situación política de Telde, los vertidos en la costa, la gestión municipal, el futuro de Nueva Canarias y la experiencia política del concejal majorero Felipe Rastrero tras su ruptura con Vox
El programa El Pulso, que se emite cada jueves en la Radio Digital de Onda Guanche y que presenta Juan Santana Hernández, volvió a situarse esta semana en el centro de la actualidad política y social de Canarias con un espacio cargado de análisis, entrevistas y preguntas directas. Bajo el sello de “periodismo sin censura” y con la premisa de contar “lo que otros no se atreven a contar”, el programa arrancó con una editorial dedicada al caso de José Luis Mena y su desistimiento de la solicitud de incorporación al Ayuntamiento de Telde.
Juan Santana abrió el programa poniendo el foco en lo que calificó como un retrato político de Telde. Según expuso, el caso Mena no fue únicamente un expediente administrativo, sino una demostración de cómo determinados asuntos se mueven primero en privado, después en los pasillos y finalmente estallan cuando alguien pregunta en público. El comunicador recordó que, antes de que el asunto tomara dimensión pública, distintas voces políticas parecían no mostrar rechazo frontal a la posible reincorporación de Mena. Sin embargo, cuando desde El Pulso se preguntó directamente al alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, y este manifestó públicamente que no veía viable esa reincorporación, muchos otros empezaron a sumarse al “no”.
La editorial planteó varias preguntas que quedaron sobre la mesa: quién animó a José Luis Mena a intentar regresar al Ayuntamiento, quién le hizo pensar que esa posibilidad existía, qué papel jugaron los distintos grupos políticos y por qué algunos mantuvieron una posición en privado y otra distinta en público. Santana sostuvo que Mena se baja del tren, pero que el debate político no queda cerrado, porque su renuncia deja más dudas que respuestas. También reiteró la invitación al propio Mena para acudir al programa y explicar su versión de los hechos.
Tras la editorial, El Pulso recibió al presidente y portavoz de Nueva Canarias en Telde, José Luis Macías, en una entrevista amplia en la que se abordaron diferentes asuntos de la actualidad municipal. La primera cuestión fue precisamente el caso Mena. Macías explicó que Nueva Canarias no iba a oponerse a los derechos que pudieran asistir a una persona tras cumplir una condena, pero consideró llamativo el ruido generado en torno a este asunto mientras otros problemas estructurales de Telde parecen no despertar la misma preocupación social y política.
El dirigente nacionalista señaló que la ciudad vive una situación de deterioro, falta de planificación y debilidad administrativa. En su opinión, Telde necesita centrarse en los asuntos de fondo: la estructura de personal, la contratación pública, el Plan General, los barrios, los servicios básicos y la vertebración futura del municipio. Macías aseguró que el Ayuntamiento debe cerrar etapas del pasado que no sumen y mirar hacia adelante con una política útil, alejada del sectarismo y de los relatos interesados.
Uno de los bloques más importantes de la entrevista fue el relacionado con los vertidos en la costa de Telde, el emisario 222 y la decisión de la Fiscalía de Medio Ambiente de trasladar las diligencias al juzgado de Telde. Macías mostró su respeto a la investigación judicial y defendió que lo fundamental es conocer el origen real del problema para evitar que vuelva a repetirse. El portavoz de NC afirmó que su formación criticó desde el primer momento la inacción, la falta de información y las contradicciones del Ayuntamiento ante un episodio de contaminación que, según dijo, afectó gravemente a la costa, a los vecinos, a los empresarios y a la imagen del municipio.
Macías defendió también el papel de los colectivos vecinales y de las plataformas ciudadanas que se movilizaron desde el principio, destacando que fueron los vecinos quienes pusieron el problema sobre la mesa. A su juicio, las instituciones no estuvieron a la altura y fueron a remolque de la iniciativa popular. Preguntado por la posibilidad de que finalmente el origen del problema no estuviera en las jaulas marinas sino en el emisario o la depuradora, afirmó que si alguien acusó sin pruebas a la empresa concesionaria, como mínimo debería pedir disculpas, sin descartar otro tipo de responsabilidades si así correspondiera.
Sobre la presencia de Nueva Canarias en movilizaciones contrarias a las jaulas marinas, Macías matizó que su posición política no iba contra la empresa, sino contra una actividad ubicada frente a la costa de Telde y defendida desde hace años por sectores vecinales que reclaman otro emplazamiento. Insistió en que NC apoyó una reivindicación ciudadana, no una campaña personal contra una entidad empresarial concreta.
La entrevista entró después en la valoración de los más de tres años de gobierno de Juan Antonio Peña. Macías fue contundente y aseguró que el actual gobierno municipal ha sido un fiasco para la ciudadanía. Criticó el estado de la limpieza, el mantenimiento de los barrios, las instalaciones deportivas, la falta de ejecución presupuestaria y el incumplimiento de promesas electorales. Recordó que el alcalde prometió abrir el polideportivo Paco Artiles en tres meses y que, tres años después, continúa cerrado. También citó el mercado municipal, el centro de bienestar animal, el Palacio de la Cultura, el deporte, el patrimonio y la pérdida de subvenciones como ejemplos de una gestión que, a su juicio, no responde a las necesidades de Telde.
Uno de los momentos más duros llegó cuando se habló del contrato de limpieza. Macías cuestionó quién fiscaliza realmente un contrato de nueve millones de euros anuales y reclamó saber quién comprueba que los servicios certificados se prestan efectivamente en la calle. También se refirió al premio de la “Escoba de Platino”, considerando contradictorio que el Ayuntamiento presuma de reconocimientos mientras muchos barrios siguen denunciando suciedad, malos olores y abandono.
En clave interna, José Luis Macías reconoció que Nueva Canarias ha hecho autocrítica tras su salida del gobierno municipal y la pérdida de apoyo electoral. Aseguró que la organización ha vivido un proceso de renovación y de debate interno, y defendió que NC no carga con casos de corrupción ni transfuguismo, algo que presentó como un valor diferencial. También apuntó que el partido trabaja en una oposición útil, escuchando a barrios, colectivos, deportistas, comerciantes, empresarios y entidades sociales.
En cuanto a su posible candidatura a la Alcaldía de Telde, Macías no confirmó formalmente que vaya a ser el candidato, pero admitió que sería sorpresivo que no lo fuera. En todo caso, dijo que se someterá a lo que decida la organización. Sobre su proyecto para la ciudad, enumeró prioridades como recuperar el área de Recursos Humanos, reforzar Contratación, estabilizar el área económica, aprobar el Plan General, impulsar un plan estratégico de ciudad, resolver el problema de aparcamientos, terminar el Palacio de la Cultura, proteger el patrimonio, fortalecer los servicios sociales y dar protagonismo real a los barrios y al tejido asociativo.
El segundo gran protagonista del programa fue Felipe Rastrero, piloto de Iberia, comandante, concejal en Fuerteventura y exrepresentante de Vox. En una entrevista extensa, Rastrero repasó su trayectoria personal y política, su pasión por la aviación y su ruptura con Vox. Santana comenzó presentándolo como una persona dispuesta a hablar claro sobre el funcionamiento interno del partido y sobre las razones que le llevaron a romper con una organización que, según su testimonio, no entiende la política municipal como un servicio al vecino.
Rastrero explicó que entró en Vox movido por la ilusión de cambiar la política y atraído por perfiles como Iván Espinosa de los Monteros. Sin embargo, sostuvo que con el tiempo descubrió que Vox no era una herramienta útil para Canarias ni para Fuerteventura. Afirmó que el propio partido no tiene interés real en la municipalidad y que concibe los ayuntamientos desde una lógica centralista, dirigida desde Madrid. Según dijo, para Vox los cargos municipales son importantes principalmente por los recursos económicos que pueden generar para la organización.
Uno de los asuntos más delicados tratados en la entrevista fue el dinero público que reciben los grupos municipales. Rastrero aseguró que se le exigía entregar parte de esos fondos a la estructura del partido, algo a lo que se negó porque, según explicó, su compromiso electoral había sido devolver ese dinero al Ayuntamiento. Indicó que devolvió alrededor de 50.000 euros correspondientes a asignaciones municipales y que también dona sus ingresos personales derivados de la actividad política a asociaciones, especialmente vinculadas a la lucha contra el cáncer, por motivos personales.
Rastrero afirmó que su negativa a entregar esos fondos provocó presiones internas y abrió un conflicto con el partido. También aseguró que otros concejales de Vox pueden vivir situaciones parecidas, aunque no todos se atreven a contarlo públicamente por dependencia económica o por circunstancias personales.
La entrevista abordó además el conflicto de las tierras raras en Fuerteventura. Rastrero defendió que se alineó con los municipios majoreros contra las prospecciones porque entendía que el proyecto podía afectar al territorio, al turismo, a la salud y al modelo económico de la isla. Señaló que esa posición terminó de romper su relación con Vox y aseguró que fue objeto de un expediente interno por no seguir la línea marcada. También mencionó el posible conflicto de intereses de dirigentes vinculados al debate, defendiendo que en política no basta con ser correcto, sino que también hay que parecerlo.
Rastrero se mostró especialmente crítico con la dirección de Vox en Canarias y afirmó que determinadas personas no son, a su juicio, las más adecuadas para representar al partido. Ya fuera de Vox y actualmente afiliado al Partido Popular, dijo sentirse cómodo con el proyecto del PP en Fuerteventura, especialmente con el liderazgo de Jessica de León. Aseguró que el PP está centrado en la isla y en sus municipios, y defendió la necesidad de una política más moderna, más técnica y más pegada al territorio.
En el tramo final de su intervención, Rastrero reflexionó sobre la política majorera, el papel de Coalición Canaria, el PSOE, los partidos locales y el futuro electoral de Fuerteventura. Consideró que la isla necesita un cambio profundo, más modernización y una gestión eficiente que aproveche sus enormes posibilidades. Aunque no confirmó si volverá a presentarse a unas elecciones, dejó claro que mantiene la ilusión por el servicio público y por seguir trabajando en defensa de los ciudadanos.
El programa concluyó con la despedida habitual de Juan Santana Hernández, que agradeció a los oyentes su compañía una semana más y lanzó un mensaje de prudencia ante el calor. Recordó que desde este jueves y hasta el lunes las temperaturas darán algo de tregua, pero que a partir del martes volverá el calor con más fuerza. Santana pidió disfrutar del verano con responsabilidad, hidratarse bien, evitar las horas centrales del día y cuidar especialmente de mayores, niños y personas vulnerables.
Con este programa, El Pulso volvió a combinar editorial, denuncia, análisis político y entrevistas de fondo, situando sobre la mesa asuntos clave para Telde, Fuerteventura y Canarias. Desde el caso Mena hasta los vertidos en la costa, desde la gestión municipal hasta el funcionamiento interno de los partidos, el espacio de Juan Santana Hernández mantuvo su línea de preguntar sin rodeos, abrir debates incómodos y ofrecer a los oyentes de Onda Guanche una mirada directa sobre la actualidad.







