Trabajadores municipales adecentan los alrededores del templo de Las Longueras, aunque continúa pendiente la protección y conservación de este Bien de Interés Cultural del siglo XVIII
Dos días después de que Canarias Informativa denunciara públicamente el abandono de la ermita de San José de Las Longueras y el lamentable estado de su entorno, trabajadores municipales han comenzado este viernes a limpiar y adecentar los alrededores del histórico templo.
La zona presentaba jardines y árboles sin cuidar, muros y paredes degradados, así como escombros y basura acumulados en las inmediaciones. Una situación que agravaba la imagen de abandono de uno de los enclaves patrimoniales más significativos de Telde.
Los vecinos han comunicado el inicio de los trabajos municipales, una actuación que celebramos y de la que dejamos constancia. La limpieza supone una respuesta necesaria ante las deficiencias denunciadas y permite recuperar, al menos parcialmente, la dignidad del entorno.
Sin embargo, adecentar los alrededores no resuelve el problema principal. La ermita de San José de Las Longueras es una edificación del siglo XVIII, de tradición mudéjar y catalogada como Bien de Interés Cultural (BIC), por lo que requiere medidas permanentes de conservación, mantenimiento, vigilancia y protección.
La intervención no debe limitarse a retirar la basura y acondicionar los jardines. Las administraciones competentes deben actuar también sobre el deterioro del inmueble y establecer un plan que evite que la ermita vuelva a quedar abandonada a su suerte.
La denuncia pública ha conseguido una primera respuesta, pero limpiar el entorno no basta: el verdadero compromiso pendiente es garantizar la conservación de la ermita de San José y del conjunto del patrimonio histórico de Telde.







