La representación de la cuarta ciudad de Canarias terminó desfilando diez puestos después de lo previsto tras un gravísimo problema con el enganche de la carreta y la yunta. La improvisación llegó al extremo de que la estructura terminó saliendo amarrada, sin disponer del sistema adecuado para sujetar correctamente a los animales encargados de arrastrarla. Una imagen bochornosa y sin precedentes para Telde
Lo que parecía difícil de empeorar terminó empeorando. La carreta institucional de Telde, que tenía asignado inicialmente el número 7 en el orden de salida de la Romería-Ofrenda del Pino de Teror, terminó incorporándose al desfile nada menos que en el puesto número 17, diez posiciones más tarde, después del monumental problema organizativo provocado por no tener preparado correctamente el enganche con la yunta encargada de arrastrarla.
Y lo ocurrido no puede reducirse a un simple retraso o a una anécdota propia de cualquier romería.
Estamos hablando de un asunto que afecta directamente a la seguridad de la carreta, de los animales, de quienes caminaban alrededor y del público congregado durante el recorrido.
Una carreta sin el enganche adecuado
Cuando llegó el momento en el que Telde debía incorporarse a la Romería, surgió lo increíble: la carreta no disponía adecuadamente del enganche necesario con la yunta.
Es decir, después de meses para preparar la presencia de Telde en la cita más importante de las fiestas del Pino y después de conocer desde hace un año la fecha de celebración de la Romería, se llegó al instante de salir sin tener resuelto uno de los elementos más básicos y esenciales de cualquier carreta tirada por animales.
El resultado fue tan surrealista como preocupante.
La carreta terminó saliendo amarrada, sin contar con el sistema adecuado que permitiera sujetar correctamente las yuntas a la estructura.
Una solución de emergencia impropia de una representación institucional y que convierte lo sucedido en algo mucho más serio que el ridículo organizativo denunciado inicialmente por Onda Guanche.
Cuando hablamos de animales de gran tamaño arrastrando una estructura pesada entre centenares de participantes y miles de personas, cualquier deficiencia en el sistema de enganche debe ser tomada con la máxima seriedad.
Aquí ya no hablamos de que las flores estuvieran mejor o peor colocadas.
Hablamos de seguridad.
Del número 7 al 17: diez puestos de retraso
Telde tenía que haber salido en séptima posición. No salió. Mientras el resto de representaciones continuaban incorporándose al recorrido, la carreta teldense permanecía intentando resolver un problema que jamás debería haber llegado hasta el momento de comenzar el desfile. Finalmente consiguió incorporarse en el número 17. Diez puestos después. Diez posiciones que representan gráficamente el nivel de improvisación con el que Telde ha acudido este año a Teror.
La cuarta ciudad de Canarias, celebrando además su 675 aniversario, terminó esperando a un lado mientras otros municipios cumplían escrupulosamente con su turno porque algo tan elemental como el enganche de su carreta no estaba preparado.
De la pobre decoración al problema de seguridad
Onda Guanche viene advirtiendo desde hace días del desastre que se estaba gestando. Primero fueron las dudas sobre el diseño. Después llegó la preparación contrarreloj. Este mismo lunes, pocas horas antes de comenzar la Romería, la carreta todavía estaba siendo montada y rematada en Teror. A ello se añadió la polémica por una inversión aproximada de 4.000 euros que resulta difícil encontrar reflejada en la pobre decoración presentada.
Después llegó otro dato revelador: de las once guaguas anunciadas oficialmente por el Ayuntamiento para trasladar a más de 600 personas hasta Teror, finalmente solo acudieron cinco.
Y cuando parecía que el cúmulo de despropósitos no podía crecer más, llegó lo peor: la carreta perdió su turno porque no estaba correctamente solucionado el enganche con los animales. Finalmente salió en el puesto 17 y en unas condiciones que dejan abierta una pregunta mucho más importante que cualquier cuestión estética:
¿Quién permitió que una carreta institucional saliera en esas circunstancias?
ALGUIEN TENDRÁ QUE DAR EXPLICACIONES
Después de lo sucedido, no basta con fotografías sonrientes ni con publicaciones institucionales intentando vender normalidad. El Ayuntamiento de Telde debería explicar detalladamente qué ocurrió. Quién era responsable de comprobar el enganche. Quién verificó previamente las condiciones de la carreta. Por qué se llegó al momento de salir sin que estuviera preparado. Qué solución se adoptó finalmente. Y, especialmente, quién autorizó que la carreta comenzara el recorrido amarrada en esas condiciones.
Porque cuando existe un posible riesgo para personas y animales, la responsabilidad política deja de ser una cuestión menor. La fiesta no puede servir para taparlo todo.
Una vergüenza para telde sin precedentes
Telde no merece esta imagen. No la merecen los vecinos que viajaron hasta Teror. No la merecen los componentes de los grupos folclóricos. No la merecen los agricultores ni las personas que participaron de buena fe. Y tampoco la merece una ciudad con 675 años de historia que debería haber acudido a la Romería del Pino con una de las mejores representaciones de Gran Canaria. Ellos no son responsables.
La responsabilidad está en quienes tenían que organizar, prever, supervisar y garantizar que todo estuviera preparado. La Romería del Pino no apareció por sorpresa en el calendario. Se celebra cada 7 de septiembre. Había prácticamente un año entero para preparar la participación de Telde. Sin embargo, el municipio llegó tarde.
Llegó con la carreta terminándose a última hora. Llegó con una decoración que ha generado enormes interrogantes sobre los aproximadamente 4.000 euros invertidos. Llegó con cinco guaguas después de anunciar once. Perdió el puesto número 7. Terminó saliendo en el número 17. Y, para rematar una jornada difícilmente imaginable, la carreta acabó incorporándose amarrada después de no tener resuelto correctamente el enganche con la yunta.
Onda Guanche advirtió que el esperpento acechaba. Después contamos que el desastre se había consumado. Ahora, visto el desenlace final, hay que decirlo todavía más claro, lo ocurrido este lunes en Teror constituye una vergüenza institucional para Telde sin precedentes en su participación en la Romería del Pino. ONDA GUANCHE
Y alguien debería asumir responsabilidades.







