La defensa de los servicios públicos pierde fuerza cuando se proclama en una nota de prensa y se silencia en el Pleno. Los socialistas deben explicar por qué una crítica que consideraron urgente el miércoles dejó de merecer una intervención de su portavoz el viernes
El Grupo Municipal Socialista de Telde denunció el miércoles 23 de septiembre que el alcalde, Juan Antonio Peña, estaba abandonando progresivamente la gestión directa de servicios municipales. Puso como ejemplo la cesión de la gestión del Centro Ocupacional Cruz de Jerez a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y acusó al gobierno local de ampararse en el carácter «sin ánimo de lucro» de la entidad para justificar su decisión.
La denuncia era contundente. Por eso resulta difícil entender que, dos días después, cuando el asunto se trató en el Pleno ordinario, el portavoz socialista, Alejandro Ramos, guardara silencio. El salón de plenos era el lugar para pedir explicaciones sobre la decisión, la financiación de las 47 plazas asistenciales y las garantías para las personas usuarias y sus familias.
El PSOE también había relacionado esta medida con el cese de la actividad del Centro de Alzheimer de La Pardilla y del Polideportivo Paco Artiles. Si considera que existe un patrón de dejación de funciones, tenía ante sí la oportunidad de exigir responsabilidades directamente al alcalde y de dejar constancia pública de su posición en el debate plenario.
La defensa de los servicios públicos pierde fuerza cuando se proclama en una nota de prensa y se silencia en el Pleno. Los socialistas deben explicar por qué una crítica que consideraron urgente el miércoles dejó de merecer una intervención de su portavoz el viernes.







