La reunión de coordinación llega en octubre, tras los daños de marzo, mientras las mejoras de los senderos se dejan para 2027 y los colectivos ciudadanos siguen pendientes de una convocatoria

Siete meses después de los desprendimientos que afectaron al Barranco de los Cernícalos durante la borrasca Therese, el Ayuntamiento de Telde ha mantenido una reunión de coordinación con el Cabildo de Gran Canaria para avanzar en la recuperación del enclave. El tiempo transcurrido contrasta con la necesidad de atender los problemas del cauce, garantizar el agua de riego y mejorar la seguridad de quienes visitan este espacio natural.

Aunque el comunicado municipal recoge actuaciones previas para mantener el suministro a los regantes, la reunión de octubre evidencia que siguen pendientes una planificación conjunta y soluciones duraderas. La información difundida no concreta un calendario completo de ejecución, un presupuesto ni el reparto de responsabilidades para recuperar el barranco.

Entre las medidas abordadas figura la retirada de las tuberías provisionales, que, según lo trasladado en el encuentro, podría concluir este lunes, 26 de octubre. Las últimas lluvias han contribuido a recuperar parcialmente la circulación del agua en algunos tramos, pero esa mejoría no equivale a una solución definitiva.

En materia de seguridad, el Cabildo prevé mejorar la señalización e instalar paneles que adviertan de los peligros y las restricciones de acceso. Sin embargo, los trabajos de acondicionamiento de los senderos se sitúan en 2027, sin fechas concretas. Las intervenciones estarán condicionadas, además, por la existencia de terrenos privados.

También queda pendiente la participación de los colectivos ciudadanos. La plataforma Salvar el Barranco de los Cernícalos, Turcón-Ecologistas en Acción y la Asociación de Vecinos Ruta del Castillo, Arenales y La Colomba, que habían solicitado formalmente una reunión, serán convocadas a un próximo encuentro para el que tampoco se ha anunciado fecha.

El alcalde, Juan Antonio Peña, sostiene que el barranco necesita «respuestas, coordinación y actuaciones concretas». Siete meses después de los desprendimientos, esa declaración debe traducirse en compromisos verificables, con plazos, recursos y responsables definidos.

El anuncio municipal deja una pregunta pendiente: por qué ha transcurrido tanto tiempo sin que se haya presentado una hoja de ruta concreta para la recuperación integral del Barranco de los Cernícalos. Los regantes, los vecinos y los colectivos ambientales necesitan conocer cuándo se ejecutarán las soluciones y qué garantías existen para evitar que la respuesta siga prolongándose.