Suárez no recurrió a los rodeos. Aprovechó su intervención para reprochar directamente al alcalde las manifestaciones realizadas sobre las motivaciones económicas de los concejales que habían abandonado el Pleno ordinario. «Las palabras que usted realizó en el pleno anterior son unas palabras totalmente miserables», afirmó con contundencia. El exalcalde defendió que su presencia en la Corporación municipal responde a una vocación de servicio público y no al interés por percibir compensaciones económicas.