El Ayuntamiento renuncia a la subvención del Cabildo tras cinco meses sin responder a sus requerimientos | La decisión se suma a la pérdida de otra ayuda de 50.000 euros para Vegueta por el mismo motivo
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha renunciado a una subvención de 50.000 euros del Cabildo destinada al conjunto histórico de la calle Perojo y sus inmediaciones. La corporación municipal reconoce que no dispone de un proyecto viable para ejecutar las actuaciones previstas, una circunstancia que ha obligado a la institución insular a cerrar el expediente y aceptar formalmente la renuncia. La decisión reproduce lo sucedido días atrás con otra ayuda de idéntica cuantía para Vegueta, también rechazada por la falta de un proyecto que permitiera justificar su concesión.
La resolución, firmada el pasado 7 de octubre por el consejero de Presidencia y Movilidad Sostenible del Cabildo, Teodoro Sosa, confirma que el Ayuntamiento dejó transcurrir más de cinco meses sin responder a los requerimientos de la institución insular. No fue hasta finales de septiembre, después de una segunda petición de documentación, cuando el gobierno municipal comunicó que Urbanismo no podía asumir las actuaciones necesarias para tramitar la subvención.
El nuevo expediente sitúa en 100.000 euros la suma de las dos ayudas a las que ha renunciado la capital grancanaria para actuaciones vinculadas a su patrimonio histórico. El caso de Perojo resulta especialmente significativo por los antecedentes urbanísticos de este conjunto protegido, cuyo Plan Especial de Protección fue anulado por el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) en noviembre de 2025 después de que el Ayuntamiento lo aprobara sin contar con el informe favorable y vinculante del Cabildo.
Cinco meses sin respuesta
La subvención figuraba expresamente en el Plan Estratégico de Subvenciones de los Presupuestos Generales del Cabildo para 2026. El Servicio de Patrimonio Histórico, dependiente de la Consejería de Presidencia y Movilidad Sostenible, había reservado 50.000 euros para una actuación denominada oficialmente Conjunto Histórico Calle Perojo e inmediaciones.
El procedimiento comenzó el 10 de marzo de 2026, cuando el Cabildo remitió dos requerimientos al Ayuntamiento para solicitar la documentación necesaria con la que iniciar la tramitación de la concesión. La respuesta no llegó. La resolución administrativa deja constancia de que transcurrieron más de cinco meses sin que la corporación municipal aportara los documentos reclamados.
Ante la ausencia de contestación, el Servicio de Patrimonio Histórico insistió el 22 de septiembre mediante un nuevo requerimiento. Esta vez el Ayuntamiento respondió. Lo hizo el 29 de septiembre para comunicar que no podía desarrollar el proyecto al que estaba vinculada la financiación.
Justificación municipal
La explicación municipal, incorporada literalmente al expediente, no deja margen para interpretar la causa de la renuncia: “Nos comunican desde el servicio de Urbanismo de este Ayuntamiento que no es posible acometer las actuaciones necesarias derivadas de la tramitación de la subvención, no contando con un proyecto viable, por lo que debe entenderse la renuncia a la subvención”.
El Cabildo ha aceptado esa comunicación como una renuncia expresa y ha declarado concluido el procedimiento. La resolución dispone también su traslado a la Intervención General de la institución insular y la notificación al Ayuntamiento. El acuerdo pone fin a la vía administrativa, aunque contempla la posibilidad de presentar un recurso de reposición en el plazo de un mes o acudir a la jurisdicción contencioso-administrativa en dos meses, en los términos previstos por la legislación.
El precedente de Vegueta
La renuncia de Perojo llega apenas unos días después de que Atlántico Hoy publicara una situación prácticamente idéntica en Vegueta. En aquel caso, el Ayuntamiento también desistió de una subvención nominativa de 50.000 euros del Cabildo para actuaciones relacionadas con la promoción, difusión y conservación del conjunto histórico del barrio fundacional de Las Palmas de Gran Canaria.
El expediente de Vegueta recogía igualmente un primer requerimiento del Servicio de Patrimonio Histórico el 10 de marzo, la ausencia de respuesta municipal durante más de cinco meses y una segunda petición de documentación el 22 de septiembre. La contestación del Ayuntamiento volvió a remitir a la falta de un proyecto viable desde Urbanismo.
Arquitectura residencial burguesa
Ambas renuncias afectan a dos ámbitos históricos especialmente representativos de la capital. Vegueta concentra una parte esencial del patrimonio fundacional de la ciudad, mientras que Perojo conserva uno de los conjuntos de arquitectura residencial burguesa más destacados de Las Palmas de Gran Canaria. La pérdida de estas dos oportunidades de financiación deja sin tramitar las actuaciones previstas en ambos expedientes, aunque las resoluciones no permiten determinar qué intervenciones concretas se habrían ejecutado ni si el Ayuntamiento pretende recuperarlas mediante otros instrumentos presupuestarios.
La situación adquiere otra dimensión por las reiteradas reclamaciones vecinales sobre el mantenimiento de los barrios históricos. En Vegueta, los residentes han denunciado públicamente deficiencias en la limpieza y el cuidado del entorno. El pasado junio, con motivo de la visita del papa León XIV, vecinos consultados por Atlántico Hoy cuestionaron que el Ayuntamiento intensificara los trabajos de limpieza y acondicionamiento de espacios públicos ante un acontecimiento extraordinario, mientras reclamaban una atención sostenida durante el resto del año.
Plan anulado
El caso de Perojo tiene, además, un antecedente judicial de considerable importancia. El Tribunal Superior de Justicia de Canarias declaró en noviembre de 2025 la nulidad radical del Plan Especial de Protección del entorno de la calle Perojo, conocido como APR-18, que había sido aprobado definitivamente por el Ayuntamiento el 30 de octubre de 2020.
La sentencia estimó íntegramente el recurso presentado por el Cabildo de Gran Canaria y concluyó que el Consistorio había aprobado el instrumento urbanístico sin disponer del informe favorable, preceptivo y vinculante de la administración insular. El ámbito había sido declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en la categoría de Conjunto Histórico, en abril de 2018, por lo que cualquier regulación urbanística debía respetar las exigencias establecidas por la legislación de patrimonio histórico.
Informes desfavorables
El fallo judicial constató que el Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo había emitido tres informes desfavorables durante la tramitación del plan. Pese a esas advertencias, el Ayuntamiento continuó con el procedimiento hasta aprobarlo definitivamente. La Sala también consideró que las modificaciones sustanciales introducidas después del periodo de información pública debieron someterse nuevamente al control de la institución insular.
Entre las deficiencias detectadas figuraban la falta de precisión de determinadas normas y ordenanzas, la existencia de vacíos regulatorios, la utilización de conceptos incompatibles con la legislación canaria de patrimonio histórico, la descatalogación insuficientemente justificada de inmuebles protegidos y la ausencia de un análisis riguroso del cromatismo histórico de las fachadas.
La anulación del Plan Especial y la renuncia a la subvención de 2026 corresponden a procedimientos diferentes. La resolución del Cabildo no establece ninguna relación causal entre ambos asuntos. Sin embargo, los dos expedientes ponen de manifiesto las dificultades administrativas que han acompañado a la protección urbanística y patrimonial de la calle Perojo durante los últimos años.
Protección y deterioro
La calle Perojo constituye uno de los principales testimonios del crecimiento de Las Palmas de Gran Canaria fuera de su núcleo histórico tradicional. Su desarrollo, vinculado a la expansión urbana de finales del siglo XIX y comienzos del XX, dio lugar a una sucesión de edificios residenciales de inspiración europea, con fachadas ornamentadas y elementos arquitectónicos que explican su declaración como Bien de Interés Cultural.
Esa protección también obliga a extremar el control sobre las intervenciones que alteran la imagen del conjunto. En marzo de 2024, Atlántico Hoy informó de que el Ayuntamiento había iniciado actuaciones para expedientar a un establecimiento de compraventa de oro por la instalación de cartelería que alteraba el entorno protegido. Los técnicos municipales investigaban, además, si se habían realizado modificaciones de fachada u obras sin la autorización correspondiente.
Imagen urbana
El episodio reflejaba la importancia de aplicar las normas de protección a una calle cuyo valor no reside únicamente en edificios aislados, sino en la conservación de su imagen urbana. La sentencia que anuló el Plan Especial volvió a colocar esa cuestión en el centro del debate, especialmente por las objeciones formuladas por el Cabildo sobre la catalogación de inmuebles y las condiciones que debían respetar las fachadas.
La nueva renuncia no significa que la calle Perojo pierda su condición de conjunto histórico protegido ni acredita, por sí sola, que se hayan suspendido otras actuaciones municipales. Lo que confirma el expediente es que el Ayuntamiento no ha podido tramitar una financiación específica que el Cabildo había reservado para este ámbito durante 2026.
Dos ayudas perdidas
La resolución del 7 de octubre cierra administrativamente la subvención de Perojo. El acuerdo fue suscrito por Teodoro Sosa y cuenta con la conformidad del director insular de Patrimonio Histórico, Juan Sebastián López García, dentro del procedimiento de aceptación de la renuncia.
Con los expedientes de Vegueta y Perojo, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria acumula dos renuncias a subvenciones de patrimonio histórico por un importe conjunto de 100.000 euros en el mismo ejercicio presupuestario.
En ambos casos, la documentación administrativa señala la falta de un proyecto viable como motivo para no continuar con la tramitación. La coincidencia resulta difícil de pasar por alto: dos conjuntos históricos, dos ayudas presupuestadas, dos requerimientos iniciales sin respuesta durante meses y dos renuncias comunicadas cuando el ejercicio económico entra en su último trimestre. atlanticohoy.com







