El Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel acogió el solemne acto institucional, enmarcado en las Fiestas de San Miguel, donde se reconoció la huella imborrable de una veintena de personas en el progreso del municipio
El municipio de Valsequillo vivió anoche una de sus citas más emotivas y solemnes del año con la celebración del acto de entrega de sus Honores y Distinciones 2026. El Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel se vistió de gala para acoger este homenaje institucional que, en el marco de las Fiestas y Feria en Honor a San Miguel, reconoció la trayectoria, la entrega altruista y la vocación de servicio de una veintena de personas que han marcado la historia reciente de la localidad.
La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Cultura y Festejos y aprobada previamente por unanimidad por la Corporación local, sirvió para escenificar el agradecimiento público del pueblo de Valsequillo a quienes han destacado de forma excepcional en áreas como la educación, la sanidad, la cultura, el deporte y el tejido social.
Durante el transcurso de la ceremonia, el alcalde de Valsequillo, Juan Carlos Hernández Atta, felicitó calurosamente a todos los distinguidos y a sus familiares, poniendo en valor su humildad y compromiso. “Cada una de estas personas, desde su ámbito de actuación, contribuye a hacer pueblo a través de la entrega a los demás, sin pedir nada a cambio. Es un orgullo poder reconocer públicamente, y en su pueblo, lo mucho y bueno que han hecho por los demás”, destacó el primer edil.
Por su parte, el concejal de Cultura y Festejos, Armando Suárez Ramírez, recalcó la importancia de estos galardones e indicó que este reconocimiento es un camino que el consistorio desea “recorrer junto a nuestros vecinos y vecinas año tras año”, avanzando que se continuará distinguiendo a más personalidades en las próximas ediciones.
El momento cumbre de la noche llegó con la entrega de los títulos de Hijo e Hija Predilecta a ocho destacados valsequilleros, cuyas semblanzas despertaron el aplauso unánime del auditorio:
- Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Cristóbal Déniz Hernández: Obispo Auxiliar de Canarias, por su trayectoria pastoral y ser un orgulloso embajador del municipio.
- Dña. Concepción Martel Suárez (“Srta. Tita”): Por toda una vida dedicada a la docencia en el colegio Mirabala.
- D. Francisco Gil Vega: Por su permanente dedicación al deporte, a las fiestas de San Miguel y a la vida social.
- Dña. Teodora Suárez Peña (“Hermana”): Primera mujer concejala electa del municipio y gran impulsora del folclore.
- Dña. Antonia Jesús Monzón Santana: Por su labor pionera en la educación infantil y el impulso de las mujeres de la época.
- D. José Antonio Peñate Sánchez: Por su destacada trayectoria en el asociacionismo y el bienestar vecinal.
- Dña. Maximina Monzón Mayor: Catedrática de Biología Celular de la ULPGC, reconocida por su excelencia investigadora.
Asimismo, se rindió un respetuoso tributo a título póstumo a tres figuras inolvidables del municipio: D. Manuel González Santana («Manolito El Cartero»), por su cercanía uniendo a las familias; Dña. Teresa López Rodríguez («La Hilandera»), por proteger el oficio etnográfico ancestral; y Dña. Teresa Muñoz Mayor, por su profunda entrega asistencial y humana en la enfermería.
En representación de los Hijos e Hijas Predilectas, la encargada de tomar la palabra fue Concepción Martel Suárez (“Srta. Tita”), quien visiblemente emocionada agradeció este reconocimiento en nombre de todo el colectivo. Durante su intervención, Martel destacó el hondo significado de este galardón para los distinguidos, afirmando que “recibir hoy el título de Hijos Predilectos de Valsequillo nos emociona especialmente. Porque cuando un pueblo reconoce a sus hijas e hijos, no sólo reconoce lo que esas personas han hecho, sino también la historia compartida, los afectos, las personas que nos acompañaron en el camino y tantos recuerdos que forman parte de nuestra vida”.
El arraigo y el trabajo incansable de aquellos que, sin nacer en Valsequillo,
adoptaron el municipio como propio, también fue protagonista:
- D. Nicolás Alfredo Velázquez Santana: Por su incansable implicación solidaria en el Valle de San Roque y el Club de Leones.
- D. Juan Viera Padrón: Por su histórico compromiso vital con la Unión Deportiva Valsequillo y el deporte base.
- D. Juan Jesús Verdú Medina («J. Morgan»): Destacado humorista gráfico y colaborador altruista de la vida cultural local.
- D. Andrés Sarmiento Quintana («Pepito»): Por su ejemplar vocación de servicio acompañando a las familias en momentos de necesidad.
- D. Román Altuna Igartua: Por su visión empresarial al frente de Aguacana S.A. y el patrocinio de múltiples iniciativas locales.
- D. Bartolomé Eugenio Robaina: Por su dedicación a la educación innovadora y su compromiso con el tejido comunitario.
En la categoría de título póstumo, se recordó con emoción a Dña. Elvira Cayetana Vaquero Rodríguez, exdirectora del Colegio que actualmente lleva su nombre en el casco del municipio y concejala; al párroco D. Ángel Rodríguez Hernández, por su gran huella con la juventud; y al periodista y escritor D. Adolfo Santana Sánchez, por su férrea defensa de la identidad canaria.
El encargado de tomar la palabra en representación de todos los Hijos Adoptivos fue el reconocido humorista gráfico y colaborador cultural Juan Jesús Verdú Medina («J. Morgan»). Morgan inició su discurso expresando el “honor inmenso” de hablar en nombre de los distinguidos y emocionó al Teatro con unos ingeniosos y sentidos versos creados expresamente para la ocasión, en los que ensalzó la hospitalidad de la localidad; “Uno es de donde nace —cierto es lo que les digo— pero también donde hace, ama, trabaja y sueña. Porque del alma se adueña, y llevará siempre consigo, la tierra que te ha acogido y cubrirá donde yaces”. El creador quiso subrayar el profundo agradecimiento del colectivo por “este abrazo colectivo que nos brinda tan sincero el pueblo valsequillero al hacernos adoptivos”.
La velada concluyó con una foto de familia de todos los galardonados bajo los aplausos unánimes del Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel. El emotivo evento deja una huella imborrable en la memoria colectiva del municipio, dejando constancia pública del agradecimiento a los colectivos y personalidades que han contribuido de forma decisiva al desarrollo social, deportivo y educativo de la localidad.







