La actuación recupera el desaguado original con cuatro aperturas taponadas cuando pasó de fuente de abastos a fuente ornamental
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria reabre la fuente de Santo Domingo, tras una actuación integral de restauración integral llevada a cabo desde abril y encargada por el Servicio de Mantenimiento de Infraestructuras Verdes.
Las labores de restauración tienen la base en un estudio historiográfico y artístico de la obra, instalada en 1792 en la plaza homónima para abastecer de agua al convento anexo y a la población de la zona, constituyendo una de las primeras fuentes de la ciudad.
La intervención, cuyo objetivo era asegurar el buen estado de conservación de la fuente a largo plazo, comenzó con la retirada de morteros de cementos en mal estado y la limpieza mecánica con láser y microesfera de fibra de vidrio de los vasos y el pilar.
Durante la investigación se atestiguó que la fuente había pasado por tres etapas diferentes, marcando un hito la conversión de fuente de abastos a fuente ornamental, cuando el parapeto superior del vaso fue sustituido, perdiendo las ondulaciones que tenía la propuesta original para colocar barricas. Además, fueron taponadas cuatro oberturas del plato superior en la que se colocaban antiguamente cañas para canalizar el agua a recipientes en los que transportarla.
En esta restauración, que cuenta con la autorización del Servicio de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, se han recuperado esos antiguos desagües que fueron taponados en la década de los 30 del siglo XX, y se ha respetado el cambio de parapeto, pero construyendo a través de moldes dos piezas que faltaban para completar el cierre.
Por último, se ha aplicado mortero, se ha trabajado sobre la reintegración cromática del conjunto, y se ha aplicado hidrofugante, un tratamiento que será reiterado cada 6 meses para evitar el desgaste. Además, la Unidad Técnica de Mobiliario Urbano encargó la rehabilitación de fontanería, que ha supuesto la sustitución de la canalización de hierro, que generaba daño en la piedra fruto de la oxidación, por una tubería de terrain con un encamisado de acero 316.
«Una ciudad que no respeta su patrimonio no se respeta a sí misma, y por eso para nosotras es tan importante recuperar el patrimonio histórico de nuestra ciudad», indicó Gemma Martínez Soliño, concejala de Desarrollo Estratégico, Sostenibilidad, Energía y Parques y Jardines. «Hoy recuperamos la fuente de Santo Domingo, coetánea de las fuentes del Pilar Nuevo y del Espíritu Santo, que sufrió alteraciones en 1930 y hemos recuperado su esencia, preparándola para que dure otros 232 años».







