El resultado es que, con septiembre prácticamente encima, Telde continúa sin conocer cuál será la alegoría de su carreta ni quién asumirá su diseño, mientras el calendario avanza hacia una celebración cuya fecha es conocida desde hace todo un año
La Concejalía de Festejos sigue sin tener definida la alegoría ni el diseñador de la carreta con la que el municipio participará en la tradicional Romería-Ofrenda a la Virgen del Pino en Teror, después de que la modificación de crédito destinada a financiar, entre otros gastos, las fiestas del Pino y San Gregorio haya tenido que cumplir su periodo de exposición pública.
El tiempo se le ha echado encima a la Concejalía de Festejos del Ayuntamiento de Telde. A estas alturas del mes de agosto, el municipio todavía no tiene definido ni el diseño ni quién se encargará de realizar la carreta que representará a Telde en la Romería-Ofrenda del Pino en Teror.
El problema tiene su origen en los plazos administrativos de la modificación de crédito por importe de 165.700 euros, aprobada en el último pleno ordinario celebrado en julio para afrontar diferentes facturas de Festejos y disponer de recursos económicos para las celebraciones del Pino y San Gregorio.
La modificación presupuestaria debía permanecer un mes en exposición pública antes de poder disponer efectivamente de esos fondos, circunstancia que ha reducido considerablemente el margen de maniobra de la Concejalía.
Entre las actuaciones pendientes se encontraba precisamente la contratación relacionada con el diseño y preparación de la carreta de Telde para la Romería de Teror, una de las citas tradicionales más importantes del calendario festivo insular.
El resultado es que, con septiembre prácticamente encima, Telde continúa sin conocer cuál será la alegoría de su carreta ni quién asumirá su diseño, mientras el calendario avanza hacia una celebración cuya fecha es conocida desde hace todo un año.
La situación vuelve a poner sobre la mesa una cuestión difícil de justificar únicamente por los procedimientos administrativos: los plazos de exposición pública son conocidos de antemano y la Romería del Pino no constituye precisamente un acontecimiento inesperado.
Una vez más, la planificación llega tarde y las prisas aparecen cuando el calendario ya no concede margen.
Teror espera a Telde, pero Telde todavía no sabe con qué carreta llegará.







