El alcalde promete continuidad y nuevos servicios, pero deja sin explicar por qué el Ayuntamiento de Telde no ha sido capaz de desarrollarlos con gestión directa

El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, ha presentado ante las familias como una oportunidad de crecimiento la próxima incorporación de la Orden Hospitalaria San Juan de Dios a la gestión del Centro Ocupacional de Jerez. El cambio está previsto para los primeros días de octubre. Según explicó el Ayuntamiento, se mantendrán los horarios y la gratuidad, mientras el personal municipal será destinado progresivamente a otras funciones.

La experiencia de San Juan de Dios y la posibilidad de ampliar talleres y servicios pueden ser buenas noticias para las personas usuarias. Pero el entusiasmo del alcalde deja una pregunta sin respuesta: ¿por qué esas mejoras no se impulsaron desde el propio Ayuntamiento mientras gestionaba el centro?

Peña asegura que el inmueble seguirá siendo municipal y que el Consistorio conservará la responsabilidad de supervisar el servicio. Eso no cambia el hecho principal: Telde dejará de gestionarlo directamente. Presentar ese paso como un éxito, sin explicar qué dificultades llevaron a tomar la decisión ni qué compromisos concretos asume la nueva entidad, ofrece a las familias solo una parte de la información que necesitan.

La reunión celebrada en la ermita de San Pedro Mártir permitió trasladar tranquilidad y escuchar dudas sobre las rutinas, los trabajadores y la continuidad de la atención. Ahora corresponde al Gobierno municipal detallar cómo se financiarán las 47 plazas, qué mejoras están comprometidas, en qué plazos se realizarán y cómo comprobará el Ayuntamiento que se cumplen.

El precedente del antiguo centro de La Pardilla, también cedido a San Juan de Dios tras años cerrado, refuerza la necesidad de dar esas explicaciones. Que una entidad especializada pueda prestar un buen servicio merece ser reconocido. Que el Ayuntamiento haya necesitado recurrir de nuevo a ella para recuperar o desarrollar un recurso municipal merece un examen igual de serio.

Las familias tienen derecho a recibir mejores servicios. También tienen derecho a saber por qué el Gobierno de Peña considera un logro entregar su gestión a otra entidad y qué responsabilidad asume por no haberlos mejorado desde el propio Ayuntamiento.