La plataforma ciudadana retoma sus encuentros semanales a pie de calle, abierta a todas las sensibilidades políticas, sin subvenciones ni tutelajes

Tras el descanso de agosto, “Tertuliando desde la Resistencia en Telde” regresa este viernes 4 de septiembre a San Gregorio, el lugar donde nació y del que —como recalcan sus participantes— «no lo mueve nadie».

Durante el verano descansó la tertulia, pero no desaparecieron los problemas del municipio. Los aparcamientos continuaron cerrados, numerosas obras siguieron esperando, los barrios mantuvieron sus necesidades y muchos ciudadanos continuaron preguntándose cuándo se convertirán los anuncios institucionales en soluciones reales.

El foro vuelve a reunirse en una terraza, a pie de calle, lejos de despachos, salones institucionales y reuniones de partido. Cualquier persona puede acercarse, escuchar, participar, plantear propuestas o expresar abiertamente su desacuerdo.

No se trata de una entrevista, un mitin ni una mesa reservada para políticos o aspirantes a ocupar cargos públicos. El objetivo es hablar de Telde y de los problemas cotidianos de sus vecinos: licencias que tardan meses, falta de aparcamientos, barrios olvidados, obstáculos para comerciantes y empresarios, aceras deterioradas, baches y obras anunciadas reiteradamente sin fechas claras de ejecución.

En la mesa participan ciudadanos de izquierdas, derechas y centro, además de personas que ya no se identifican con ninguna etiqueta política. Nadie tiene que mostrar un carné ni someterse a disciplina partidista alguna. Se puede discrepar y continuar compartiendo mesa.

Durante estos años, la tertulia ha abordado asuntos como los aparcamientos de San Gregorio, San Juan y Arnao; el Mercado Municipal; el polideportivo Paco Artiles; el Plan General; la falta de funcionarios; la situación de las playas; la contaminación del litoral; la EDAR de Silva y el emisario 222; el abandono del patrimonio histórico, los parques, la limpieza, la seguridad y las dificultades del comercio y la hostelería.

También se han planteado propuestas concretas. Entre ellas, la recuperación de un acceso directo a La Pardilla mediante un cuarto carril, una iniciativa surgida en estas conversaciones que terminó incorporándose a la agenda institucional.

Asimismo, la tertulia defendió la necesidad de recuperar en Telde una sala de fiestas donde distintas generaciones pudieran reunirse y disfrutar durante los fines de semana. Hoy, La Bella Época mantiene sus puertas abiertas, genera actividad económica y devuelve a la ciudad parte de aquella vida nocturna perdida.

El foro asegura que su independencia se sustenta en una regla sencilla: reconocer lo que se hace bien, respaldar las decisiones acertadas y criticar los errores de gestión, gobierne quien gobierne.

Este viernes volverán las sillas alrededor de la mesa, los cafés, las discrepancias, la ironía y las propuestas. Regresa un espacio donde nadie está obligado a pensar igual, pero todos comparten el compromiso de hablar y trabajar por Telde.