La candidata de Bueno para Telde asegura en El Pulso que si llegara a gobernar tendría su despacho en el barrio para atender directamente sus problemas

La presidenta y candidata de Bueno para TeldeDesiré Melián, reivindicó sus raíces en Jinámar durante la entrevista concedida al programa El Pulso, de la radio digital Onda Guanche, dirigido y presentado por Juan Santana Hernández.

Melián no habló de Jinámar como una candidata que acaba de descubrir el barrio ante la proximidad de unas elecciones. Recordó que procede de la primera fase, que su familia está vinculada a la zona y que continúa participando en las actividades que se organizan allí.

«Mi barrio es Jinámar. Yo procedo de la primera fase y, vaya donde vaya, llevo a Jinámar por bandera», declaró.

La candidata reconoció que los políticos suelen acordarse del barrio durante los meses anteriores a las elecciones, pero desaparecen cuando termina la campaña. Frente a esa forma de actuar, aseguró que su compromiso con Jinámar nace de una vinculación personal y no de una estrategia electoral.

Una deuda histórica con Jinámar

Melián afirmó que el municipio de Telde mantiene una «deuda histórica» con Jinámar. A su juicio, el barrio ha contribuido a que el Ayuntamiento reciba importantes subvenciones y recursos procedentes de otras administraciones, pero esas inversiones no siempre se reflejan de manera suficiente en sus calles y servicios.

«Por Jinámar entran muchas subvenciones a este municipio, pero después esas subvenciones no se ven reflejadas en el barrio», denunció.

La candidata lamentó que distintas administraciones hayan anunciado proyectos, inversiones y mejoras que después tardan años en ejecutarse o quedan reducidos a actos públicos y declaraciones institucionales.

Puso como ejemplo las viviendas sociales proyectadas en la zona, donde, según afirmó durante la entrevista, se habría colocado la primera piedra en más de una ocasión.

«¿Cuántas primeras piedras se van a colocar? Parece que hay una para el garaje, otra para las viviendas y otra para la plaza o el parque infantil. Nos hacen tomar por tontos», ironizó.

La Casa de la Condesa y la Noria de Jinámar

Desiré Melián también reclamó atención para el patrimonio histórico y cultural del barrio. Mencionó expresamente el estado de la Casa de la Condesa, cuyo deterioro considera una muestra de la falta de interés de los distintos gobiernos municipales.

«La Casa de la Condesa clama al cielo. Es un conjunto histórico muy querido por la gente de Jinámar y ha sufrido una enorme dejadez, no solamente por parte de este Gobierno, sino también de los anteriores», señaló.

La candidata se refirió igualmente a la Noria de Jinámar, otro elemento histórico que, en su opinión, no ha recibido la atención ni la protección necesarias.

Para Melián, recuperar estos espacios no solo supondría proteger el patrimonio, sino reforzar la identidad del barrio y generar nuevas oportunidades culturales, educativas y sociales.

«Si soy alcaldesa, pondría mi despacho en Jinámar»

El compromiso político más importante de la entrevista llegó cuando Juan Santana Hernández le preguntó qué actuaciones impulsaría en Jinámar si Bueno para Telde lograra entrar en el Gobierno municipal.

Melián respondió sin titubeos: «Si conseguimos acceder al Ayuntamiento y soy alcaldesa de Telde, no dudaría en poner mi despacho en Jinámar».

La candidata considera que esta decisión permitiría acercar la Alcaldía a uno de los núcleos más poblados y con mayores necesidades del municipio. También serviría para conocer diariamente los problemas del barrio y evitar que Jinámar vuelva a convertirse en una simple parada electoral.

Melián destacó que Jinámar es el único distrito en el que la Junta de Distrito ha llegado a funcionar con cierta continuidad. Sin embargo, criticó la escasa presencia del actual responsable político de la zona.

«Si el concejal del distrito no aparece por Jinámar, difícilmente puede realizar ninguna gestión en favor del barrio», manifestó.

Contra el uso electoral del barrio

La candidata de Bueno para Telde fue especialmente crítica con quienes visitan Jinámar únicamente durante las campañas electorales.

«Ya está bien de pasearse por Jinámar, utilizar el mercadillo y explotar sus espacios durante los meses previos a las elecciones para después olvidarse del barrio durante otros tres años y medio», afirmó.

Melián señaló que las visitas institucionales y los anuncios no solucionan los problemas cotidianos. Jinámar necesita, según expuso, limpieza, mantenimiento, actividades, seguridad, recuperación de sus espacios históricos y una presencia política constante.

También recordó el vídeo con el que inició el curso político. En las imágenes aparecía caminando de espaldas por diferentes lugares de Telde, pero, al llegar a Jinámar, se giraba y miraba directamente a la cámara.

«En Jinámar tengo que dar la cara, y allí fue donde la di», explicó.

Limpieza insuficiente para un barrio tan extenso

Otro de los problemas señalados fue la falta de medios destinados a la limpieza. Melián cuestionó que un equipo reducido pueda atender adecuadamente un barrio de las dimensiones y población de Jinámar.

«¿Alguien pretende hacerme creer que un equipo de dos o cuatro personas puede recorrer y limpiar todo Jinámar en un solo día?», preguntó.

La candidata ironizó además sobre la presentación de modernos camiones y maquinaria de limpieza, mientras algunos operarios continúan utilizando carritos domésticos adaptados para transportar sus herramientas.

Para Melián, esta situación refleja la distancia existente entre los anuncios oficiales y la realidad que encuentran diariamente los trabajadores y los vecinos.

Un compromiso personal y político

Desiré Melián quiso dejar claro en El Pulso que su compromiso con Jinámar forma parte de su historia personal, pero también de su proyecto para el conjunto de Telde.

La candidata aseguró que trabajará por todos los barrios del municipio, aunque reconoció que Jinámar ocupará un lugar destacado por las necesidades acumuladas y el abandono sufrido durante décadas.

Su mensaje fue directo: Jinámar no puede continuar siendo un territorio utilizado para captar subvenciones, celebrar actos electorales o realizar anuncios que después no se cumplen.

Bueno para Telde pretende convertir el barrio en una prioridad real y permanente. Y Melián ha querido representar ese compromiso con una promesa de gran carga política: si alcanza la Alcaldía, su despacho estará en Jinámar, el barrio donde asegura que siempre dará la cara.