Especialmente vergonzoso es el estado de los baños públicos. Los azulejos, los cristales y las puertas acumulan suciedad y evidencian una clara falta de limpieza. Además, cuatro lavabos carecen de grifería, una deficiencia difícilmente justificable en unas instalaciones municipales abiertas a la ciudadanía
Aunque los parterres y las plantas reciben cuidados, el resto de las instalaciones ofrece una imagen muy diferente. Las paredes y los pavimentos presentan grietas, mientras que las vallas, las puertas de entrada y otros elementos necesitan urgentemente ser lijados y pintados.
Las gradas y el escenario permanecen prácticamente sin utilizar. Tampoco funciona la fuente situada junto a la pasarela, una instalación que parece haber quedado completamente olvidada y sin cumplir la finalidad para la que fue construida.
Especialmente vergonzoso es el estado de los baños públicos. Los azulejos, los cristales y las puertas acumulan suciedad y evidencian una clara falta de limpieza. Además, cuatro lavabos carecen de grifería, una deficiencia difícilmente justificable en unas instalaciones municipales abiertas a la ciudadanía.
El parque de San Gregorio reúne condiciones para convertirse en un importante espacio de encuentro, descanso y celebración de actividades. Sin embargo, la falta de conservación y aprovechamiento está condenando a este recinto a un deterioro progresivo.
El Ayuntamiento de Telde debe acometer una intervención integral que incluya la reparación de paredes y pavimentos, la pintura de vallas y accesos, la recuperación de la fuente, la revisión del escenario y las gradas, y la limpieza y reposición inmediata de los elementos dañados o desaparecidos en los baños.
No basta con conservar las zonas ajardinadas. El Gobierno de Juan Antonio Peña tiene la obligación de mantener en condiciones dignas la totalidad del parque y evitar que esta pequeña joya de San Gregorio continúe deteriorándose ante la indiferencia municipal.







