El donante cuestiona que el no pudo comprobar su existencia cuando acudió a la parroquia y confía en que el inventario de la Diócesis y la investigación aclaren definitivamente lo ocurrido

La controversia en torno a las perlas donadas hace más de quince años para la imagen de la Virgen del Carmen de la parroquia de San Gregorio continúa sumando nuevos episodios y está lejos de apagarse, pese al periodo estival.

Según el testimonio de una feligresa presente en la misa vespertina del pasado sábado, el párroco de San Gregorio, Agustín Lasso, mostró una pequeña caja a los asistentes y aseguró que en su interior se encontraban las perlas cuya desaparición había denunciado públicamente su donante. Siempre según este relato, el sacerdote afirmó que las joyas «no estaban desaparecidas» y añadió que «no son tan valiosas como dice su donante; son unas baratijas».

Estas manifestaciones llegan después de que el legítimo donante presentara una denuncia ante la Policía Nacional por la desaparición de las perlas de la imagen de la Virgen del Carmen y remitiera copia de la misma a los responsables de la gestión patrimonial de la Diócesis de Canarias para que tuvieran conocimiento de los hechos.

El donante sostiene que la principal cuestión no es únicamente el valor económico de las perlas, sino las dudas surgidas desde el momento en que comprobó que habían desaparecido de la imagen de la Virgen. En ese sentido, se pregunta por qué, cuando acudió personalmente a la parroquia para interesarse por ellas, no se le permitió comprobar si realmente se encontraban allí.

A su juicio, si las perlas nunca habían desaparecido, esa comprobación podría haberse realizado desde el primer momento, evitando una controversia que ha terminado llegando al ámbito policial y patrimonial.

La discrepancia sobre el valor de las joyas constituye otro de los puntos de desacuerdo. Mientras que, según la feligresa, el párroco restó importancia a las perlas calificándolas de «baratijas», el donante mantiene que, además de su valor material, poseen un enorme valor sentimental, al haber pertenecido a su madre antes de ser ofrecidas como donación a la Virgen del Carmen.

Ante esta situación, el donante considera que una tasación realizada por profesionales independientes permitiría determinar objetivamente las características y el valor de las perlas, despejando cualquier controversia sobre este aspecto.

La atención se centra ahora en las actuaciones que puedan desarrollar tanto la Policía Nacional como los responsables del patrimonio de la Diócesis de Canarias. Entre ellas figura la elaboración de un inventario del patrimonio custodiado en la parroquia de San Gregorio, una actuación que permitiría documentar y verificar el estado y ubicación de los bienes existentes.

Mientras esas actuaciones siguen su curso, el caso continúa despertando un notable interés entre numerosos feligreses y vecinos de Telde, que esperan que las investigaciones y comprobaciones permitan aclarar definitivamente lo sucedido y disipar cualquier duda sobre la custodia del patrimonio de la parroquia.