Juan Santana Hernández abrió el programa con una reflexión irónica sobre la gestión política de la borrasca en Telde y lo cerró con una dura crítica al caos generado por el cierre de colegios, tras una entrevista cercana y humana con la comisaria jefa de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, Delia Martín.
En una nueva entrega de El Pulso, emitido en la plataforma digital de Onda Guanche, el periodista Juan Santana Hernández volvió a imprimir al programa su sello habitual: análisis directo, mirada crítica a la actualidad y entrevistas con carga humana.
La emisión arrancó con una editorial marcada por la ironía y el sarcasmo a cuenta de la gestión institucional de la borrasca en Gran Canaria, poniendo el foco especialmente en el Ayuntamiento de Telde. Juan Santana cuestionó el anuncio realizado por el alcalde, Juan Antonio Peña, sobre la reapertura de todo lo cerrado por la alerta, apenas unas horas antes de que el municipio sufriera un fuerte episodio de lluvia e incluso un apagón puntual.
Con su estilo mordaz, el conductor del programa retrató la escena como una demostración de “meteorología política aplicada”, criticando la precipitación institucional y recordando que gobernar “no es adivinar el tiempo, sino al menos escucharlo antes de anunciarlo”. En su comentario, también enlazó esta situación con los problemas crónicos de la ciudad, como los baches, los anuncios de infraestructuras y las promesas que tardan años en materializarse.
Tras esa entrada de fuerte contenido editorial, El Pulso dio paso a uno de los momentos más destacados del programa: la entrevista con Delia Martín, comisaria jefa de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria. Lejos de centrarse únicamente en el cargo, la conversación buscó acercarse también a la persona, a la mujer que hay detrás del uniforme y a la trayectoria vital de quien se ha convertido en una referencia dentro de la seguridad pública en Canarias.
A lo largo de la entrevista, Delia Martín repasó sus orígenes entre Artenara, Agaete y Tafira, su formación en Derecho, su paso por la administración pública y la decisión que cambió su vida al incorporarse con apenas 25 años a la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria, directamente en la escala superior del cuerpo.
La comisaria habló con sinceridad sobre sus comienzos en un entorno eminentemente masculino, sobre el respeto que se gana con trabajo y constancia, y sobre los sacrificios personales que exige una profesión tan absorbente. Reconoció que una de las mayores renuncias de su vida ha sido el tiempo con la familia, al tiempo que confesó que su gran afición sigue siendo precisamente su trabajo.
Uno de los momentos más emotivos de la conversación llegó cuando recordó una de las intervenciones que más la marcaron en sus primeros años: un atropello a un menor al que acudió siendo aún muy joven y que todavía hoy no ha podido olvidar. A partir de ahí, la entrevista profundizó en la carga emocional que soportan quienes están al frente de los cuerpos policiales, en la necesidad de controlar las emociones, en el desgaste silencioso que deja cada servicio duro y en la dificultad de no llevarse el trabajo a casa.
Martín también reivindicó la cercanía de la Policía Local, defendiendo que muchas veces la ciudadanía desconoce la magnitud del trabajo que se realiza cada día y los medios con los que realmente cuenta el cuerpo. Explicó además la importancia de la coordinación con otros cuerpos de seguridad, el papel del 092 y la necesidad de que la población conozca mejor cómo funciona internamente una organización policial.
En el tramo final, la comisaria lanzó un mensaje claro a la ciudadanía: Las Palmas de Gran Canaria es una ciudad segura, con múltiples espacios para disfrutar y recorrer, y animó a los ciudadanos a conocer de cerca a su Policía Local y a entender mejor una labor que, según subrayó, no solo es represiva, sino también preventiva y profundamente humana.
El programa concluyó recuperando el tono crítico con una nueva editorial, esta vez centrada en la gestión de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias durante la borrasca. Juan Santana cargó contra la improvisación en el cierre y apertura de centros escolares, denunciando el desconcierto causado a miles de familias por decisiones tardías, mensajes contradictorios y llamadas de última hora para recoger a los niños en plena jornada laboral.
Con dureza, el presentador cuestionó la falta de planificación del equipo que dirige el consejero Poli Suárez, advirtiendo de que la seguridad de las familias no puede gestionarse “a trompicones” ni convertirse en una “tómbola” cada vez que llega una alerta meteorológica.
Así, El Pulso volvió a combinar en una sola emisión la crítica sin concesiones a la gestión pública con una entrevista de profundo contenido humano, consolidando una vez más su apuesta por un periodismo directo, cercano y sin disfraz en la antena digital de Onda Guanche.







