El problema es que, tras casi tres años de mandato, la excusa de la «herencia recibida» empieza a caducar. La pregunta que se hace la calle en Telde es: ¿Cuándo deja de ser culpa del anterior y pasa a ser responsabilidad del que firma hoy?
Este viernes 27 de marzo a las 9:00 horas, celebrará Pleno ordinario la corporación de Telde. Como siempre desde que Juan A. Peña es alcalde de Telde, una sesión plenaria carente de interés, donde lo único destacable es el uso y abuso que hace el primer mandatario de los Reconocimientos Extrajudiciales de Crédito, hada menos que 10 van mañana en la convocatoria.
Este método se ha convertido en la tónica habitual, sin ir más lejos en enero de 2026, se aprobaron 338.720 euros; en febrero de 2026 379.000 € en un solo pleno. Más de 700.000 € en apenas 1–2 meses, solo en algunos expedientes.
Los REC son una herramienta legal «excepcional» para pagar a proveedores cuando el contrato ha caducado, pero en Telde se han convertido en una práctica habitual para servicios básicos como:
- Alumbrado público
- Electricidad
- Seguros de vehículos
- Limpieza de instalaciones
- Combustible
- Mantenimiento de parques y jardines.
Todos ellos servicios básicos del Ayuntamiento, por tanto no son gastos imprevistos, sino previsibles.
Durante el mandato anterior, el actual alcalde (entonces en la oposición con Ciuca) fue un crítico feroz de este procedimiento. Calificaba los REC como una «irregularidad» y una muestra de mala gestión.
La idea es que lo que debería ser una salida de emergencia se ha convertido en la puerta principal de la gestión en Telde. Esta manera de gobernar tiene muchas contradicciones, al no haber contrato, no hay pliegos de condiciones que obliguen a la empresa a cumplir unos estándares de calidad específicos. Se paga «lo que se viene haciendo», sin posibilidad de exigir mejoras o penalizar incumplimientos graves.
Tiene uno sobrecoste para el ciudadano, ya que sin una licitación abierta y competitiva, el Ayuntamiento no puede obtener mejores precios. Se sigue pagando a precios antiguos o inflados por la falta de competencia.
Los informes de la Intervención municipal suelen ser demoledores, recordando que este procedimiento vulnera la Ley de Contratos del Sector Público. El alcalde termina levantando los reparos de legalidad, asumiendo la responsabilidad personal de pagar, por ejemplo facturas de luz porque no hay contrato válido en curso y al no poder pagar directamente se usa un Reconocimiento Extrajudicial de Crédito (REC) para pagar igualmente .Pero esto tiene implicaciones, el político asume la responsabilidad y se deja constancia de que el técnico no estaba de acuerdo.
El problema es que, tras casi tres años de mandato, la excusa de la «herencia recibida» empieza a caducar. La pregunta que se hace la calle en Telde es: ¿Cuándo deja de ser culpa del anterior y pasa a ser responsabilidad del que firma hoy?







