La denuncia incorpora estos hechos al correspondiente atestado policial, quedando ahora en manos de las autoridades competentes determinar si procede la apertura de diligencias o la práctica de las actuaciones oportunas para esclarecer tanto el conflicto surgido entre las partes como el destino de los pendientes donados

Un vecino de Telde ha formalizado hoy una denuncia ante la Policía Nacional en la que pone en conocimiento una serie de hechos relacionados con la parroquia de San Gregorio y con la desaparición de unos pendientes de oro blanco y perlas que, según afirma, donó hace 15 años para que fueran lucidos por la imagen de la Virgen del Carmen durante las procesiones.

Según consta en el atestado policial, el denunciante asegura que en la mañana de este miércoles 29 de julio acudió a la iglesia de San Gregorio, donde el presidente de la Asociación Amigos del Carmen, le había impedido el acceso al templo alegando que el párroco, Agustín Lasso, no estaba por encontrarse realizando ejercicios espirituales.

Siempre según el contenido de la denuncia, tras abandonar el lugar recibió una llamada telefónica del párroco de San Gregorio, quien, presuntamente, le advirtió de que, si no devolvía diversos enseres de la parroquia que, según el sacerdote, tenía el denunciante en su domicilio, presentaría una denuncia contra él.

El compareciente sostiene, , que dichos enseres fueron regalos recibidos a lo largo de los años por parte de los monjes de Los Hermanos de la Resurrección y de las religiosas del Asilo Nuestra Señora del Pino, por lo que rechaza que pertenezcan a la parroquia.

En su comparecencia policial, el denunciante también dejó constancia de que hace años donó a la parroquia unos pendientes de oro blanco y perlas, valorados en 4.700 euros, con el único propósito de que fueran utilizados por la imagen de la Virgen del Carmen en las procesiones. Sin embargo, manifiesta que la imagen ha dejado de lucir dichas joyas y asegura desconocer cuál ha sido su destino, afirmando además que no ha obtenido hasta la fecha una explicación clara sobre su paradero.

La denuncia incorpora estos hechos al correspondiente atestado policial, quedando ahora en manos de las autoridades competentes determinar si procede la apertura de diligencias o la práctica de las actuaciones oportunas para esclarecer tanto el conflicto surgido entre las partes como el destino de los pendientes donados.

Este nuevo episodio se produce pocos días después de que trascendiera públicamente la preocupación existente por la desaparición de estas piezas de alto valor económico y, especialmente, sentimental para su donante, una circunstancia que ha generado inquietud entre algunos fieles vinculados a la parroquia de San Gregorio, que esperan que la investigación permita esclarecer lo ocurrido con unas joyas que formaban parte del patrimonio devocional de la imagen.