Para Nueva Canarias, lo más grave no fue únicamente el retraso y la pérdida de diez puestos, sino la solución adoptada para poder sacar finalmente la carreta, recurriendo a un sistema de amarre mediante cuerdas que genera serias dudas desde el punto de vista de la seguridad. “No se puede improvisar de esta manera con una estructura pesada tirada por una yunta y rodeada de participantes y miles de personas«
Nueva Canarias-Bloque Canarista de Telde denuncia la “lamentable imagen” ofrecida por el Ayuntamiento de Telde en la Romería-Ofrenda de Nuestra Señora del Pino, donde la carreta de la ciudad, que tenía asignado el puesto número 7, terminó saliendo en el número 17 después de que el Gobierno municipal no tuviera preparado el enganche necesario para la yunta. “Es absolutamente inadmisible que esto ocurra con un acontecimiento que se celebra todos los años, en la misma fecha y que el Ayuntamiento conoce con meses de antelación. No estamos ante un imprevisto: estamos ante una evidente falta de planificación, previsión y organización”, denuncia Nueva Canarias Telde.
Para Nueva Canarias, lo más grave no fue únicamente el retraso y la pérdida de diez puestos, sino la solución adoptada para poder sacar finalmente la carreta, recurriendo a un sistema de amarre mediante cuerdas que genera serias dudas desde el punto de vista de la seguridad. “No se puede improvisar de esta manera con una estructura pesada tirada por una yunta y rodeada de participantes y miles de personas. Cualquier elemento de sujeción debe estar previamente preparado, revisado y ofrecer todas las garantías necesarias. La seguridad no puede depender de una solución improvisada en el último momento”, señala la formación. NC-BC exige al Gobierno municipal que explique quién supervisó el sistema de enganche, qué comprobaciones se realizaron y quién autorizó la salida de la carreta en esas condiciones.
La formación considera especialmente grave que la falta de previsión del Gobierno de Juan Antonio Peña terminara trasladándose a un escenario en el que estaban en juego la seguridad de los participantes y de los asistentes. “Cuando hablamos de una carreta de estas características, de animales tirando de ella y de miles de personas alrededor, no estamos hablando solamente de una mala imagen institucional. Estamos hablando de seguridad. Un fallo en el sistema de sujeción podía haber provocado una situación de enorme gravedad”, advierte NC-BC. “La obligación de un Gobierno responsable es anticiparse, revisar y garantizar que todo está preparado antes de que comience el evento, no improvisar cuando el problema ya está encima”.
Nueva Canarias subraya que los colectivos, participantes y trabajadores que hicieron posible la representación de Telde no son responsables de esta situación y merecen todo su reconocimiento. “Ellos pusieron su esfuerzo, su tiempo y su ilusión para representar a nuestra ciudad. La responsabilidad de que todo estuviera preparado correspondía a quienes tienen las competencias de organización y supervisión”. Para Nueva Canarias Telde, lo ocurrido vuelve a evidenciar “un modelo de gestión basado en la improvisación y en apagar problemas sobre la marcha, en lugar de anticiparse a ellos y hacer una planificación seria”.
“Esta no es la imagen que Telde debe dar ante Canarias y no podemos tolerarla”, concluye Nueva Canarias. “Telde merece respeto y merece un Gobierno a la altura de su historia y de sus vecinos. Lo ocurrido en El Pino no puede despacharse como una simple anécdota: es la consecuencia de una nefasta gestión, de la falta de planificación y de una preocupante improvisación que, en esta ocasión, pudo haber tenido consecuencias sobre la seguridad de las personas. Telde necesita un Gobierno que llegue antes que los problemas, que planifique, que controle y que garantice que las cosas se hacen bien antes de salir en la foto”.







