Publicar como hechos consumados reuniones falsas o declaraciones no confirmadas no solo supone una falta de rigor profesional, sino que además contribuye a generar confusión entre la ciudadanía y a deteriorar la credibilidad del propio trabajo periodístico

En los últimos la Actualidad de Gestel ha publicado sendas informaciones que dan por confirmadas declaraciones de técnicos y movimientos políticos que a día de hoy, sabemos que son inciertas.

Lo que publicó sobre la declaración de Héctor Suárez en el Juzgado es mentira, solo existe una declaración de la técnica, sobre cómo se encargó un proyecto de emergencia para llevar agua a familias que se habían quedado sin suministro en 2022. Punto. Lo demás son interpretaciones interesadas de alguien que solopretende enfangar la figura política de Suárez.

Tampoco es cierto que mañana lunes, el concejal de Más por Telde, Juan Francisco Artíles, se vaya a reunir con la formación política, Primero Canarias, se lo ha inventado sin ningún escrúpulo acostumbra a hacer sin constractar nada.

Resulta preocupante comprobar cómo la Actualidad de Gestel opta cada vez más por la especulación, las interpretaciones interesadas o los titulares falsos antes que por el ejercicio básico del periodismo: contrastar la información.

Este medio que presume de ser referentes del “periodismo de investigación”, es el que genera contenidos que parecen responder más a intereses políticos, estrategias de desgaste o campañas de influencia que a una labor informativa independiente y objetiva.

Publicar como hechos consumados reuniones falsas o declaraciones no confirmadas no solo supone una falta de rigor profesional, sino que además contribuye a generar confusión entre la ciudadanía y a deteriorar la credibilidad del propio trabajo periodístico.

El periodismo local cumple una función esencial en cualquier sociedad democrática, pero precisamente por ello debe actuar con responsabilidad. Informar no puede convertirse en señalar; investigar no puede equivaler a difundir rumores o filtraciones interesadas sin el debido contraste.

Seguiremos defendiendo el respeto a la verdad, la transparencia y el rigor frente a quienes pagados con dinero público parecen haber asumido que inventarse declaraciones o mentir sobres reuniones políticas, es su modus vivendis.