El feligrés, que los entregó hace más de quince años en memoria de su madre, asegura que nadie ha sabido decirle dónde se encuentran tras el reciente cambio de vestimenta de la imagen

La renovación estética de la imagen de la Virgen del Carmen de San Gregorio ha generado la preocupación de uno de sus devotos históricos, quien reclama explicaciones sobre el paradero de unos pendientes de perlas que donó hace más de quince años y que, según afirma, han desaparecido de la imagen sin que nadie haya podido aclararle dónde se encuentran.

El vecino, que realizó la donación como homenaje a su madre fallecida, explica que las joyas no solo poseen un importante valor económico, sino, sobre todo, un enorme valor sentimental, al haber pertenecido durante años a su progenitora antes de ser ofrecidas a la Virgen como muestra de fe y devoción.

Tras el reciente cambio de vestimenta y ornamentación de la imagen, el feligrés comprobó que los pendientes de perlas habían sido sustituidos por otros completamente distintos, cuya procedencia desconoce.

Ante esta circunstancia decidió dirigirse al presidente de la Asociación Cultural Amigos del Carmen de San Gregorio, quien, según asegura, le manifestó desconocer el destino de los pendientes.

La respuesta no ha hecho sino aumentar la inquietud del donante, que considera sorprendente que una pieza incorporada al patrimonio devocional de la imagen carezca de una explicación sobre su ubicación o custodia.

Por este motivo, en los próximos días tiene prevista una reunión con el párroco de San Gregorio, Agustín Lasso, al entender que, como máximo responsable de la parroquia y persona que ha estado al frente de todo el proceso relacionado con la imagen, debería conocer el paradero de todos los objetos y joyas donados por los fieles a lo largo de los años.

El vecino insiste en que su intención no es crear polémica, sino obtener una respuesta clara y tranquilizadora sobre el destino de una donación realizada con profundo sentimiento religioso y familiar.

Asimismo, considera que todas las donaciones efectuadas por los devotos deberían estar debidamente inventariadas y custodiadas, garantizando la transparencia en la conservación de un patrimonio que pertenece, en gran medida, al esfuerzo y la generosidad de los fieles.

Mientras espera una explicación oficial, no oculta su desconcierto ante una situación que, según afirma con cierta ironía, «empieza a parecer un capítulo de Cuarto Milenio«, al desconocerse el paradero de unos pendientes que durante años formaron parte de la imagen de la Virgen del Carmen de San Gregorio.

El feligrés confía en que todo responda a un simple cambio de ubicación y que los pendientes puedan aparecer en breve, poniendo fin a un misterio que ha sembrado la preocupación entre quienes conocían la existencia y el significado de esta donación.