La plaza de El Pilar acogió un minuto de silencio en memoria de las víctimas y los miles de afectados por el devastador terremoto en La Guaira

 La plaza del Pilar se convirtió ayer tarde en un espacio de encuentro, fraternidad y solidaridad internacional. El Ayuntamiento de Valsequillo organizó un modesto pero emotivo acto de solidaridad con el pueblo de Venezuela, tras el devastador terremoto que ha golpeado recientemente al país, afectando con especial intensidad a la zona costera de La Guaira y dejando tras de sí un panorama desolador de pérdidas humanas, heridos y miles de damnificados.

El encuentro estuvo cargado de simbolismo y memoria histórica local. La presentación corrió a cargo de Pepa Peña, hija de Paquito Peña, un valsequillero que en su día emigró a Venezuela y que posteriormente regresó a su pueblo natal, personificando el estrecho e histórico vínculo migratorio que une a Canarias con la nación caribeña.

El agradecimiento de una comunidad en la distancia

En representación de la comunidad venezolana que reside actualmente en el municipio, tomó la palabra Fammy Rojas, quien transmitió la profunda angustia, incertidumbre y dolor que están viviendo las familias migrantes al tener a sus seres queridos lejos y en medio de una situación de emergencia.

Durante su intervención, Rojas expresó su sincero agradecimiento a la corporación local por promover este espacio de unión: «Gracias al Ayuntamiento por organizar este acto y gracias a todas las personas que han querido demostrar que la solidaridad no entiende de fronteras. Gestos como este nos recuerdan que, incluso en los momentos más difíciles, nunca estamos solos. Su apoyo nos reconforta y nos recuerda que la humanidad siempre encuentra la manera de unirse cuando más se necesita».

Un manifiesto de unidad y esperanza

El cierre del acto estuvo a cargo del alcalde de Valsequillo, Juan Carlos Hernández Atta, quien dio lectura al manifiesto institucional. A través de este documento, el consistorio trasladó sus más profundas condolencias a quienes han perdido a seres queridos o sus hogares, a la vez que reconoció la extraordinaria labor que están desempeñando los equipos de emergencia, sanitarios y voluntarios sobre el terreno.

«Los desastres naturales no entienden de fronteras, ideologías ni diferencias. Ante el sufrimiento humano, sólo cabe una respuesta: la unidad, la cooperación y la solidaridad. Queremos recordar hoy que los lazos que unen a nuestros pueblos son más fuertes que cualquier adversidad», destacó el primer edil durante la lectura del manifiesto, en el que además se hizo un llamamiento a los vecinos a participar en las campañas solidarias de ayuda humanitaria que están realizando las ONG y se envió un mensaje de esperanza al pueblo venezolano garantizando que «no están solos».

Tras las palabras del regidor municipal, las autoridades, miembros de la comunidad venezolana y los numerosos vecinos asistentes guardaron un respetuoso minuto de silencio en memoria de las víctimas fallecidas, como muestra de respeto, cariño a todo el pueblo de Venezuela.