Los vecinos tildan de «esperpento» que la segunda ciudad de Gran Canaria despache su fiesta principal con seis tristes hileras de papel y aros con cintas ajenos a su historia

Lo que debería ser el epicentro del orgullo, la tradición y el encuentro de los teldenses en las fiestas de San Juan Bautista, se ha quedado, a juicio de los residentes, en un montaje «improvisado, cutre y carente de toda sensibilidad estética». La ornamentación del espacio público se limita apenas a seis hileras de banderas de papel, una estampa que los vecinos consideran una humillación a la historia y categoría del municipio.

Un «copia y pega» que insulta a la identidad local

Al malestar por la escasez de recursos se suma una profunda crítica cultural que ha encendido los ánimos. Los elementos más visibles de la plaza consisten en unos aros adornados con cintas de colores colgantes, una manifestación ornamental que los expertos e históricos no han tardado en señalar como propios de la tradición de las romerías de la isla de Tenerife (como los de La Orotava o San Benito), pero completamente ajenos a la etnografía tradicional de Gran Canaria y de Telde.

«No solo nos encontramos ante una dejadez absoluta de falta de presupuesto, sino ante una alarmante ignorancia cultural por parte de los responsables del Ayuntamiento. Han plantado elementos decorativos de la isla vecina en un ‘copia y pega’ impresentable que demuestra que les da exactamente igual nuestra identidad con tal de cubrir el expediente», lamentan los portavoces vecinales.

Impacto económico y exigencia de responsabilidades

Los comercios y locales de restauración de la zona de San Juan también miran con preocupación este deslucido ambiente. Consideran que una plaza que no invita al paseo ni a la fotografía ahuyenta a los visitantes de otros puntos de la isla, restando ingresos en una de las campañas más importantes del año.