El alcalde, Juan Carlos Hernández Atta, destaca la recuperación de la credibilidad ante vecinos y visitantes tras los problemas heredados en la Feria de la Fresa

Valsequillo de Gran Canaria ha cerrado este fin de semana la 53ª edición de la Ruta del Almendrero en Flor con un balance que marca un antes y un después en la capacidad de gestión del municipio. Tras los incidentes de movilidad y falta de previsión vividos el año pasado, el dispositivo de seguridad y movilidad programado para este año ha logrado recuperar el crédito organizativo, garantizando la seguridad y el disfrute de los miles de visitantes que recorrieron los cuatro puntos neurálgicos de la fiesta: Tenteniguada, Las Vegas, El Casco y La Barrera.

Seguridad: Tecnología y refuerzo humano sin precedentes 

El gran reto de esta edición era borrar la imagen de colapso de la pasada Feria de la Fresa, en donde el dispositivo de seguridad estuvo compuesto por sólo tres agentes. En esta ocasión, el número de policías se incrementó hasta los 22 efectivos, permitiendo un control exhaustivo de los «puntos calientes».

La gran innovación fue la incorporación de la unidad de drones de la Policía Local de Telde. Desde su base, ubicada en la azotea del Teatro Cronista Oficial Jacinto Suárez Martel, los drones monitorizaron en tiempo real el tráfico, la densidad de personas y la capacidad de los aparcamientos. Esta información permitió al Puesto de Mando Avanzado (PMA), instalado en la base de Protección Civil de Valsequillo,  tomar decisiones estratégicas al instante.

«Teníamos el reto de recuperar la credibilidad organizativa con nuestros vecinos y visitantes. Organizamos un dispositivo sin precedentes revisado punto por punto a pie de calle», explica el alcalde y responsable de seguridad, Juan Carlos Hernández Atta, quien calificó el trabajo de los cuerpos de seguridad como «ejemplar». Un dispositivo del que también formó parte fundamental el Centro de 

Salud de Valsequillo, que reforzó su dotación para el fin de semana y que resolvió todas las incidencias que se le presentaron gracias al magnífico equipo de profesionales con el que cuenta. 

Movilidad: El éxito de las guaguas lanzaderas 

La fluidez del tráfico fue otro de los logros del fin de semana. El servicio especial coordinado por la Concejalía de Transportes, dirigida por Ibán Medina, y la empresa GLOBAL, funcionó como un reloj suizo.

La introducción de guaguas lanzaderas internas y el gran trabajo, colaboración y predisposición de los taxis locales para conectar los cuatro barrios, permitió a los asistentes moverse con total comodidad sin necesidad de usar el coche. Según datos oficiales, este plan de movilidad ahorró la llegada de más de 300 vehículos privados al municipio. «Los objetivos de movilidad y comodidad para los visitantes se cumplieron con creces. Logramos una menor saturación de aparcamientos y una experiencia mucho más agradable», señaló Medina. 

Un programa participativo y fiel a las raíces 

La 53ª edición arrancó el viernes con el emotivo pregón de la Asociación Cultural ACOROR y la entrega de las Almendras de Plata a este colectivo y al verseador Yeray Rodríguez. Entre las novedades de este año destacó la apertura de la fiesta a la participación ciudadana mediante convocatorias públicas en los barrios.

Actos simbólicos como la traída del ganado desde el Barranco de San Miguel hasta el Casco, acompañada por la muestra de Salto del Pastor de la Jurria Azamotan, reforzaron el carácter tradicional de la cita. En el apartado musical, las actuaciones del grupo Araguaney y el baile de taifas con Entre Amigos y Buchito de Café completaron un programa “que busca cada año acercarnos más a la identidad de nuestra cultura, respetando sus tradiciones y dándole el valor que se merece” concluye Armando Suárez, concejal de Cultura y Festejos. 

Cuidado del Comercio Local

Para esta edición de la Fiesta del Almendrero, el Ayuntamiento de Valsequillo retrasó el cierre de la calle principal del Casco hasta el viernes previo. El objetivo de la medida fue dar solución a la demanda de los comerciantes, que  en ediciones anteriores se han visto perjudicados por el corte de tráfico desde principios de semana.

Otra de las novedades que ha tenido muy buena acogida entre los visitantes a la fiesta fue la instalación de mesas y bancos en la calle principal, para disfrutar con comodidad de la gastronomía local.