La Fiscalía de Medio Ambiente ha encargado una investigación al Seprona de la Guardia Civil, que ha enviado el material recogido a laboratorios de la Península

Las cinco playas de Telde afectadas por el vertido que provocó la muerte de varias toneladas de peces continuarán cerradas al baño durante todo este fin de semana por precaución sanitaria. Mientras, la investigación sigue en marcha para aclarar cuál fue el producto químico contaminante y dónde se produjo el derrame que en los peores momentos obligó a poner la bandera roja en 14 playas de Gran Canaria, desde Telde hasta Mogán.

Lo que sí está descartado, según ha podido saber LA PROVINCIA/Diario de Las Palmas, es que se tratara de una infección vírica o de una contaminación alimentaria en las piscifactorías situadas en el litoral teldense, pues en ese caso hubiese dañado a toda la bancada de lubinas y no solamente a un porcentaje de esa especie de pescado de acuicultura, como ocurrió.

Aunque se desconoce la fuente contaminante y todas las hipótesis están abiertas, los resultados obtenidos hasta ahora apuntan a que se trató de un vertido externo a las jaulas marinas situadas frente a las costas de la playa de Salinetas, donde se estaban criando unas 7.000 toneladas de lubinas y doradas. De ellas, más de 1.500 toneladas ya han sido depositadas en el vertedero del complejo medioambiental de Juan Grande. Otra parte se degradó en el mar y provocó la contaminación en el agua y en las orillas de esas 14 playas, formando bolas de grasa de color amarillento y malolientes. Según las autoridades sanitarias, hubo algunos casos de otitis y de erupciones cutáneas en los bañistas.

La Fiscalía de Medio Ambiente ha encargado una investigación al Seprona de la Guardia Civil, que ha enviado el material recogido a laboratorios de la Península. A esto, se suman entidades que tratan de aclarar el punto donde se originó el producto contaminante, como la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), Salud Pública y Pesca del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Telde. Por su parte, entre otras incógnitas, los técnicos intentan averiguar qué producto químico «quemó» las agallas de las lubinas hasta causar su muerte, mientras otras especies de peces no sufrieron daños. Y también por qué hubo muertes en los tanques en tierra de la ULPGC. laprovincia.es