“Tertuliando desde la Resistencia en Telde” analizó ambos escenarios en su reunión de este viernes en San Gregorio, dejando dos conclusiones rotundas: hay deslealtades que huelen a traición y hay aguas que esconden más misterio que respuestas
Telde vive días de turbulencia. Mientras en tierra firme se juega un peligroso “juego de la silla” entre partidos del gobierno municipal y fuerzas de la oposición, en la costa la situación no es mucho más clara: las playas siguen cerradas por un vertido cuyo origen continúa envuelto en un silencio institucional que ya empieza a oler peor que el propio ma
“Tertuliando desde la Resistencia en Telde” analizó ambos escenarios en su reunión de este viernes en San Gregorio, dejando dos conclusiones rotundas: hay deslealtades que huelen a traición y hay aguas que esconden más misterio que respuestas.
La política del escondite: deslealtades, sillas y conspiraciones
Los tertulianos no tuvieron dudas en su diagnóstico:
Telde está atrapada en una dinámica de movimientos oscuros y maniobras por la espalda impropias de un gobierno que dice querer estabilidad.
Se comenzó reconociendo algo importante:
Ciuca, al sumarse a Primero Canarias, fue desleal con sus socios de gobierno.
Ese cambio de camiseta rompió la confianza interna.
Pero lo dicho en la mesa fue aún más contundente:
Una deslealtad no justifica otra. Y menos si se hace escondido detrás de un cortinaje político.
El PP de Telde fue señalado directamente por los participantes como el principal protagonista de reuniones discretas con la oposición para montar un gobierno alternativo a espaldas de su socio.
Movimientos que los tertulianos calificaron como traición política en toda regla.
La reflexión fue clara y sin anestesia:
Si gobiernas con alguien y tienes discrepancias, se hablan dentro del gobierno, mirando de frente, con actas encima de la mesa.
Pero nunca buscando votos por la sombra para derribar a tu propio compañero de gestión.
Porque no se puede olvidar un detalle fundamental:
Los ciudadanos votaron un pacto Ciuca–PSOE.
Ese es el gobierno legítimo de las urnas.
Todo lo demás es manipular la voluntad popular.
Tampoco pasó inadvertida la idea de impulsar una moción de censura para colocar a María González Calderín como alcaldesa.
Y la plataforma lo dejó nítido: “Eso sería retroceder, no avanzar.”
Además, se advirtió que si el PSOE presta sus votos para esa operación,
incurriría en un fraude político hacia los vecinos que confiaron en la alianza con Ciuca.
En resumen, el diagnóstico de la Plataforma fue firme:
Telde necesita estabilidad, no conspiradores.
Necesita política seria, no juegos de silla.
Necesita lealtad, no traiciones.
El misterio líquido de Telde: más silencio que agua
El segundo gran asunto debatido fue el que mantiene al municipio con las playas cerradas y a los vecinos mirando al mar con la misma incertidumbre con la que se mira un capítulo mal resuelto de Expediente X.
La pregunta de arranque fue tan simple como contundente:
— ¿Se sabe ya qué pasó en la playa?
La respuesta fue un silencio en voz alta.
— Sí. Que nadie sabe nada.
¿Por qué solo Telde hace los deberes?
La plataforma valoró que el alcalde Juan Antonio Peña haya realizado analíticas, incluso enviándolas a la Península, y que estas hayan descartado al emisario municipal.
Pero tras el reconocimiento llegó la crítica inevitable:
¿Y el Gobierno de Canarias?
¿Y el Cabildo?
¿Y el Estado?
¿No tienen laboratorios? ¿No tienen técnicos? ¿O lo único que tienen es silencio?
Alguien incluso bromeó:
— “El emisario quedó absuelto antes que algunos políticos en campaña.”
Teorías sin pruebas, fotos satelitales y ciencia de memes
Se comentó también la famosa imagen satélite usada por algunos para culpar al ácido sulfhídrico.
Uno de los tertulianos fue directo:
“La foto está bonita pa’ un póster, pero sin analítica científica es como decir que la Luna es de queso porque es amarilla.”
El Consejo Insular de Aguas rechazó esa teoría… pero sin mostrar una sola prueba pública.
Es decir: más humo que agua.
Otro dato que generó sorpresa fue la celeridad con que se armó la reclamación patrimonial de 15 millones de euros, sin contar con informes sólidos ni pruebas concluyentes.
“La ciencia tarda meses. La factura tardó tres días.
Eso sí que es veloz”, ironizó un tertuliano.
Factorías: investigar sí, castigar al trabajador no
También se habló de las industrias de la zona.
La plataforma fue muy clara:
Si una investigación apunta a una factoría, habrá que exigir responsabilidades, incluso estudiar un traslado…
pero nunca perjudicar a los trabajadores.
“Que pague quien contamine, no quien madruga para trabajar.”
La pregunta incómoda: ¿ha pedido el alcalde explicaciones formalmente?
Si el resto de administraciones no responde, la duda es pertinente:
— ¿Ha ido el alcalde a la Delegación del Gobierno?
— ¿A Costas con documentos registrados?
— ¿Al Cabildo con solicitudes formales?
Todo el mundo recordó la consigna clásica de la Administración pública:
“Si quiere algo, que lo pida.”
Si lo pidió, que saque los papeles.
Si no lo ha pedido, que lo haga ya.
Y si lo hizo y no le contestan, que lo denuncie públicamente.
Telde vive un momento delicado donde coinciden:
• una crisis política, con partidos jugando a derrocarse a escondidas, y
• una crisis ambiental, con las playas cerradas y las instituciones mirando al mar como si fuera un decorado turístico.
La Plataforma “Tertuliando desde la resistencia” dejó claro que:
Telde necesita respuestas.
Telde necesita lealtad.
Telde necesita respeto.
Porque lo que está en juego no es solo un sillón ni una playa:
es la confianza de los vecinos en quienes les gobiernan.
Mientras tanto, el mar sigue callado, los despachos siguen reunidos a oscuras…
y Telde, fiel a su historia, sigue resistiendo.







