El 30 de noviembre de 2022, desde la oposición, Juan Antonio Peña acusaba públicamente a la entonces alcaldesa Carmen Hernández de mentir y ocultar información sobre los Aparcamientos de San Juan. Llegó incluso a advertir de que un fallo judicial podría costarle a los ciudadanos hasta 4 millones de euros

De todos es sabido que el problema del aparcamiento en Telde no es nuevo. Lo que sí es nuevo —y preocupante— es que aquello que en noviembre de 2022 era denunciado como un escándalo político hoy, en enero de 2026, se ha convertido en una anomalía normalizada.

El 30 de noviembre de 2022, desde la oposición, Juan Antonio Peña acusaba públicamente a la entonces alcaldesa Carmen Hernández de mentir y ocultar información sobre los Aparcamientos de San Juan. Llegó incluso a advertir de que un fallo judicial podría costarle a los ciudadanos hasta 4 millones de euros.

No era una crítica menor ni una frase de campaña sin más: era una advertencia grave, directa y alarmante para la ciudad.

De la oposición al poder… sin solución

Juan Antonio Peña accedió a la Alcaldía en junio de 2023. Han pasado dos años y casi medio de mandato, y la pregunta es inevitable:

¿Qué ha hecho desde entonces para evitar el “escándalo” que él mismo denunció?

La respuesta está en la calle —o mejor dicho, en la falta de espacio en ella—: los aparcamientos siguen cerrados, el problema sigue sin resolverse y el riesgo económico no ha sido aclarado públicamente.

Y ya de paso, la pregunta es mayor Porque el problema no es solo San Juan.

La cuestión de fondo que nadie responde es esta: ¿por qué el aparcamiento de San Juan y otros dos aparcamientos municipales continúan cerrados sin que se haya hecho nada efectivo para reabrirlos tras casi dos años y medio de mandato?

No hablamos de proyectos nuevos ni de grandes obras pendientes de financiación.

Hablamos de infraestructuras ya construidas, cerradas, inutilizadas, deteriorándose con el paso del tiempo y sin prestar servicio alguno a la ciudadanía.

Desde junio de 2023 hasta hoy:

  • no se han reabierto,
  • no se ha explicado con claridad qué lo impide,
  • no se ha fijado un calendario creíble,
  • no se han asumido responsabilidades políticas.

Y lo más grave: no se ha dado prioridad a un problema estructural de movilidad que afecta directamente al comercio, a los vecinos y al casco histórico de Telde.

Del escándalo heredado… al bloqueo asumido

Es legítimo señalar errores del pasado.

Lo que ya no es aceptable es convertirlos en coartada permanente.

Si en 2022 el asunto era tan grave como para alertar de un coste millonario, lo lógico era que, al llegar al gobierno, ese problema estuviera en la primera línea de prioridades. Pero hoy el cierre de los aparcamientos ya no es una herencia, es una responsabilidad directa del actual mandato.

En política municipal hay una regla básica:

los problemas heredados se explican una vez;  los problemas que se eternizan se asumen.

Gobernar no es denunciar, es resolver

Denunciar en redes desde la oposición es fácil. Gobernar exige decisiones, gestión y resultados.

Si aquello era un escándalo en 2022, lo sigue siendo en 2026. La única diferencia es que ahora el responsable no está enfrente, sino en el despacho de la Alcaldía.

Y mientras tanto:

  • los vecinos siguen dando vueltas,
  • el comercio sigue perdiendo oportunidades,
  • y la ciudad sigue esperando explicaciones.

La pregunta final, ampliada y sin rodeos, sigue sin respuesta:

¿Por qué tres aparcamientos municipales continúan cerrados tras casi dos años y medio de mandato y qué ha hecho —concretamente— el alcalde para que la situación siga igual?

Porque lo que en campaña se llamó escándalo, en el gobierno empieza a parecer normalización del bloqueo.

Juan Santana, periodista y locutor de radio