La intervención, dividida en dos fases y con una inversión de 785.281,03 euros, ha permitido el asfaltado integral del tramo comprendido entre Bravo Murillo y el Paseo de Madrid, así como la adaptación de 51 puntos para mejorar la accesibilidad
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha reabierto este jueves el Paseo Tomás Morales tras concluir los trabajos de asfaltado integral de la vía, una actuación que se ha realizado por primera vez en más de medio siglo.
La intervención, dividida en dos fases y con una inversión de 785.281,03 euros, ha permitido el asfaltado integral del tramo comprendido entre Bravo Murillo y el Paseo de Madrid, así como la adaptación de 51 puntos para mejorar la accesibilidad. En concreto, desde la Concejalía de Vías y Obras y Alumbrado se han ejecutado 45 rebajes en pasos de peatones, dos elevaciones de acera para eliminar zonas donde se acumulaba agua y cuatro desplazamientos de rejillas para evitar tropiezos.
Durante los últimos días se han desarrollado los trabajos de asfaltado entre Bravo Murillo y la Plaza de la Constitución, donde se han aplicado 1.600 toneladas de mezcla asfáltica en caliente, distribuidas en tres capas, sobre una superficie aproximada de 4.500 metros cuadrados y a lo largo de 450 metros de vía.
Los trabajos han incluido el fresado de al menos 15 centímetros del pavimento existente, el desmontaje de las losas de hormigón de la calzada y la posterior aplicación de la nueva capa de rodadura, con el objetivo de mejorar la seguridad vial, la comodidad de la circulación y la durabilidad del firme.
Tras finalizar el asfaltado, se han ejecutado las labores de recrecido de registros y otros elementos de la calzada, así como la pintura de las marcas viales.
La actuación se ha desarrollado conforme a una programación que ha combinado trabajos diurnos y nocturnos, con el fin de reducir las afecciones al tráfico y garantizar la seguridad durante la ejecución de la obra.
Antes de realizar esta última fase, en el mes de diciembre se había concluido la anterior fase, que supuso el asfaltado entre la Plaza de la Constitución y Juan XXIII.







