Los resultados de la auditoría interna arrojan una deuda de más  de 2 millones de euros a proveedores y la pérdida de 3,5 millones  en subvenciones no gestionadas por el anterior ejecutivo

El alcalde de Valsequillo  de Gran Canaria, Juan Carlos Hernández Atta, acompañado por el primer  teniente de alcalde, Víctor Navarro Delgado, y el segundo teniente de  alcalde, Ibán Medina Pérez, ha comparecido esta mañana en rueda de  prensa para presentar los resultados de la auditoría interna del consistorio y  realizar el balance de gestión de los primeros 100 días del grupo de gobierno  surgido de la moción de censura del pasado 18 de noviembre.  

El diagnóstico realizado arroja una radiografía de la institución, marcada por  lo que el alcalde ha definido como “cuatro problemas estructurales” que  mantenían al Ayuntamiento en una situación de bloqueo. 

Una administración paralizada 

La auditoría revela datos económicos alarmantes del mandato anterior. El  Ayuntamiento operaba con presupuestos prorrogados desde 2023 y  presentaba una ejecución del gasto de apenas el 36,5%, lo que se traduce  directamente en una merma de los servicios públicos. En materia de obras,  en el ejercicio 2024, sólo se ejecutó el 8,9% de la inversión prevista: de  cada 100 euros presupuestados para mejoras, solo se invirtieron 9.

Esta falta de gestión provocó la pérdida de 3,5 millones de euros en  subvenciones durante los últimos años, que tuvieron que ser devueltas. A  esto se suma la situación crítica de otros 7,6 millones de euros para proyectos  estratégicos, como la Zona Comercial Abierta o el Centro de Tecnificación,  al estar los plazos de ejecución casi agotados.  

En el ámbito humano y administrativo, la situación no era mejor. “Nos  encontramos un ayuntamiento sin habilitados nacionales, lo que generaba  una falta total de control y seguridad jurídica”, explicó el alcalde, quien  añadió que el equipo heredó cerca de 30.000 solicitudes de vecinos y  empresas sin tramitar, acumulando un retraso histórico en la atención a los  vecinos. Además, la deuda a proveedores superaba los 2 millones de euros,  con un periodo medio de pago de 258 días, el más alto de toda Canarias. 

Orden, rumbo y prioridad a las personas 

Frente a este escenario, el nuevo grupo de gobierno ha centrado sus primeros  100 días en tres ejes estratégicos para reactivar el municipio: 

1. Estabilidad y Seguridad Jurídica: Se ha recuperado la presencia de  la Secretaría y la Tesorería municipal, piezas fundamentales para el  control legal. Asimismo, se ha terminado el proceso de estabilización  interna e impulsado la Relación de Puestos de Trabajo (RPT),  paralizada durante años, para dotar al ayuntamiento de personal  necesario para poder prestar todos los servicios con eficacia. 

2. Las Personas en el Centro: El gobierno ha desbloqueado las  subvenciones a clubes y colectivos (pendientes desde hace dos  temporadas), ha reforzado los servicios básicos (incrementando la  recogida de trastos de 3 a 5 días y reduciendo 3 los puntos críticos de  fallo de alumbrado) y ha actuado con eficacia ante emergencias como  la Borrasca Emilia o el derrumbe de un talud en la GC-41. Se ha  redactado la nueva ordenanza de Ayudas Sociales y regulado el  servicio de atención de atención a domicilio. Ambos proyectos se  aprobarán en el pleno ordinario de este mes de marzo. Además, se han  retomado las reuniones del gobierno por los barrios y se ha devuelto  al pueblo la organización de actos emblemáticos como la Suelta del  Perro Maldito

3. Reactivación y Desbloqueo: En solo tres meses se ha logrado la  adquisición de la Casa Cuartel de El Colmenar (una inversión que  estaba en riesgo) y se ha dado un impulso histórico al Plan de  Sostenibilidad Turística en Destino (PTSD), pasando de un 12% a  cerca de un 50% de ejecución. También se ha anunciado una inversión de 700.000€ para la modernización del complejo deportivo de La  Piscina. 

Un nuevo modelo de trabajo 

El alcalde, Juan Carlos Hernández Atta, cerró la comparecencia asegurando  que, aunque cien días no transforman una institución por completo, sí han  servido para “sustituir la improvisación por un modelo de trabajo”

“Hemos puesto orden donde había bloqueo y planificación donde faltaba  rumbo. Valsequillo vuelve a tener una hoja de ruta clara para recuperar la  confianza de sus vecinos”, concluyó el regidor, agradeciendo la unidad del  equipo de gobierno y la profesionalidad de los trabajadores municipales en  este proceso de cambio.