La trampa de la «Propaganda de Diagnóstico» se ha instalado en Telde con una dinámica donde el estudio sustituye a la acción, que permite a este gobierno mediocre vivir en el futuro sin gestionar el presente, es una forma de comprar tiempo,esdecirle al ciudadano «te escucho» mientras miran al reloj esperando a que acabe la legislatura sin haber tenido gestionado ni una sola obra compleja
Cuando el gabinete de comunicación del Ayuntamiento de Telde, envía notas grandilocuentes como, “Telde impulsa la renovación histórica del transporte urbano con un estudio integral para rediseñar líneas, frecuencias y cobertura en los barrios”, nos reafirmamos una vez más en que el gobierno local utiliza una técnica ya manida de vender propuestas de estudios como si fueran a realizarse, titulares efectistas a bombos y platillos como el de «transformación histórica», cuando en realidad lo único que harán es contratar a una consultora para que les haga un PowerPoint.
No se hará este estudio porque es solo propaganda, como ha ocurrido con el tan cacareado Estudio de la semaforización del municipio que se ha quedado en agua de borrajas, es el «cadáver en el armario» que invalida cualquier promesa actual sobre el transporte. Es el ejemplo perfecto de manual de cómo funciona la política de titulares en Telde, mientras la realidad es una gran ciudad que tiene en sus principales arterias los semáforos en ámbar desde hace más de 6 meses.
Se gastan dinero público en consultorías para decir lo que ya es obvio (que los semáforos fallan o que las guaguas no pasan), y luego ese documento duerme el sueño de los justos en un cajón.
Cuando ahora anuncian un «estudio integral de transporte», el ciudadano piensa automáticamente: «Si no fueron capaces de arreglar cuatro luces de colores, ¿cómo van a rediseñar toda la red de transportes de un municipio tan disperso?».
La trampa de la «Propaganda de Diagnóstico» se ha instalado en Telde con una dinámica donde el estudio sustituye a la acción, que permite a este gobierno mediocre vivir en el futuro sin gestionar el presente, es una forma de comprar tiempo,esdecirle al ciudadano «te escucho» mientras miran al reloj esperando a que acabe la legislatura sin haber tenido gestionado ni una sola obra compleja.
El patrón que va a guiar toda esta parafernalia grandilocuente, está marcada por la cada vez más cercana proximidad electoral y necesitan vender algo aunque sean estudios que nunca encargan ni por supuesto se llevarán a cabo.
Cuando se convierte la política en un ejercicio continuo de «Propaganda de Diagnóstico», la confianza del ciudadano no solo se desgasta, se rompe. En Telde, esa ruptura tiene nombres y apellidos: semaforización, transporte, servicios básicos etc.
Justo unos meses antes de las elecciones, a lo mejor nos vienen con el resultado de este “estudio” con mapas llenos de líneas de colores. Entonces prometerán que «en la próxima legislatura» se pondrá todo en marcha. Mentirán, siempre lo hacen.






