El Ayuntamiento debe exigir al Cabildo de Gran Canaria la limpieza periódica del cauce, además de reforzar la vigilancia y las sanciones contra quienes arrojan residuos
El Barranco Real de Telde se ha convertido en uno de los principales puntos negros de vertidos ilegales del municipio. Sacos de escombros, restos de obras, enseres domésticos, bolsas de basura y torres de palés se acumulan en diferentes puntos de este entorno natural, ofreciendo una imagen de abandono y deterioro.
Senderistas y corredores que utilizan habitualmente la zona denuncian el creciente incivismo que se ha apropiado de uno de los espacios naturales más emblemáticos de Telde. La situación afecta incluso al denominado corredor paisajístico, donde los paneles informativos instalados para divulgar los valores del recorrido comparten protagonismo con escombros y residuos de toda clase.
Los residentes alertan del impacto ambiental y de la lamentable imagen que proyecta la zona, especialmente al tratarse de uno de los principales accesos a la ciudad. Además, la acumulación de desperdicios en el cauce puede dificultar la circulación del agua y agravar los riesgos durante los episodios de lluvias intensas.
Ante esta situación, se reclama al Ayuntamiento de Telde que apremie al Cabildo de Gran Canaria para que, en el ámbito de sus competencias, acometa la limpieza del barranco con la asiduidad necesaria. No resulta suficiente intervenir de manera puntual cuando la acumulación de residuos alcanza niveles alarmantes: es imprescindible establecer una programación periódica de limpieza y mantenimiento.
Esta actuación debe acompañarse de una mayor vigilancia por parte de las administraciones competentes, controles efectivos y sanciones contra quienes utilizan el barranco como vertedero clandestino.
El Barranco Real necesita coordinación y un compromiso institucional firme entre el Ayuntamiento de Telde y el Cabildo de Gran Canaria. Proteger este espacio resulta fundamental para preservar sus valores ambientales, prevenir riesgos y evitar que uno de los principales accesos a la ciudad continúe ofreciendo una imagen impropia de Telde.







