Queda argumentado, que el alcalde Juan A. Peña, ha mentido a los ciudadanos una vez más, ya que sabía de antemano que el Ayuntamiento no tiene personal propio para manejar el edificio y depende totalmente de contratos con empresas privadas para que el mercado funcione día a día, lo «gestión directa» es solo una etiqueta, ya que el dinero público acaba en manos de empresas privadas de todas formas
El pasado 30 de diciembre de 2025, el Pleno del Ayuntamiento de Telde tomó una decisión clave: revocar el acuerdo de 2012 que permitía la gestión indirecta (es decir, la privatización total mediante concesión) del mercado municipal.
El alcalde, Juan Antonio Peña, adujo en ese momento que con esto se garantizaba que el mercado fuera 100% público y gestionado directamente por el Ayuntamiento.
Hoy nos referimos a una «privatización encubierta” porque a pesar de que la gestión sea nominalmente pública, se externalizan servicios esenciales a empresas privadas.
Concretamente el pasado lunes 26 de enero de 2026, el Ayuntamiento aprobó por vía urgente un expediente para contratar a una empresa externa que se encargue del mantenimiento integral (ascensores, electricidad, cámaras frigoríficas, contraincendios etc).
Queda argumentado, que el alcalde Juan A. Peña, ha mentido a los ciudadanos una vez más, ya que sabía de antemano que el Ayuntamiento no tiene personal propio para manejar el edificio y depende totalmente de contratos con empresas privadas para que el mercado funcione día a día, lo «gestión directa» es solo una etiqueta, ya que el dinero público acaba en manos de empresas privadas de todas formas.
El argumento de la «privatización» de la gestión pública no es solo una frase hecha; es la tónica del actual grupo de Gobierno (Ciuca, PP y CC).
El Ayuntamiento ha pasado de un modelo de «gestión directa» sobre el papel a un modelo de «gestión de oficina», ya que al externalizar por vía de urgencia el mantenimiento de ascensores, las cámaras frigoríficas, la seguridad y la limpieza, el personal municipal se limita a fiscalizar facturas y contratos.
El Ayuntamiento va a conservar la propiedad (es el dueño y quien cobra los cánones), pero ha delegado el alma técnica del edificio a terceros.
Juan A. Peña ha demostrado con la reciente cesión del Polideportivo Paco Artiles, que va a optar por privatizar servicios y la gestión privada de servicios municipales a menudo supone la pérdida de control público sobre la calidad del servicio, el aumento del coste real para las arcas municipales a medio y largo plazo y el empeoramiento de las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores que los prestan. Esta situación, a su juicio, «genera mayor precariedad y una alta rotación de personal, con impacto directo en la atención a la ciudadanía.
A día de hoy también hay un clamoroso silencio acerca de las concesiones de los mercadilleros, algunas de las cuales datan de 1986 y están en un limbo legal.






