Durante el encuentro se comentó que una cosa es heredar problemas de década y otra muy distinta es instalarse cómodamente en la inercia mientras pasan los años, esperando que el Plan General se revise solo, quizá por inspiración divina o por generación espontánea
La plataforma ciudadana “Tertuliando desde la Resistencia”, que cada viernes reúne a vecinos en el barrio de San Gregorio, volvió esta semana a poner sobre la mesa dos cuestiones que, a juicio de los participantes, reflejan bien el momento que vive el municipio: una ciudad que sigue esperando la actualización de su modelo urbanístico… y un Carnaval que, según algunos asistentes, parece haber decidido que el pudor también se disfraza y se queda en casa.
24 años esperando un Plan General
El primer asunto analizado fue la situación urbanística de Telde, que acumula 24 años sin una verdadera adaptación de su Plan General de Ordenación. Una cifra que, por sí sola, explica muchas de las dificultades que arrastra el municipio a la hora de planificar su crecimiento, ordenar el territorio o facilitar inversiones.
Durante la tertulia se criticó abiertamente la falta de iniciativa del actual gobierno municipal que preside el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, al considerar que ni siquiera se percibe un intento serio por abordar la revisión del planeamiento urbanístico de la ciudad.
Pero las críticas no se dirigieron únicamente al gobierno. También hubo reproches hacia la oposición municipal, a la que algunos participantes acusaron de no ejercer la presión política necesaria para que este asunto se convierta en una prioridad de ciudad.
Porque, como se comentó durante el encuentro, una cosa es heredar problemas de década y otra muy distinta es instalarse cómodamente en la inercia mientras pasan los años, esperando que el Plan General se revise solo, quizá por inspiración divina o por generación espontánea.
La carrera de tacones… y la carrera del decoro
El segundo tema que levantó más comentarios fue el desarrollo de algunos actos del Carnaval de Telde, especialmente la carrera de tacones, que terminó convirtiéndose, según varios asistentes a la tertulia, en un espectáculo que hizo preguntarse a más de uno si el concepto de “acto familiar” había sufrido alguna reinterpretación creativa.
El evento, celebrado en un espacio público y con presencia de numerosas familias y menores, fue derivando —según comentaban los tertulianos— en una escena donde el decoro decidió tomarse la noche libre y no volver a aparecer por el escenario.
Y mientras el espectáculo avanzaba, allí estaban las autoridades presenciándolo en primera fila. Según se comentó durante el debate, tanto el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, como el alcalde de Gáldar y consejero del Cabildo de Gran Canaria, Teodoro Sosa, invitado al acto, contemplaban la escena como quien observa un curioso experimento sociológico del Carnaval.
“Parecía que estaban viendo el espectáculo con cierto gesto de sorpresa, pero nadie parecía dispuesto a intervenir”, comentaba con ironía uno de los participantes, que resumía la situación con una frase que provocó más de una sonrisa en la mesa:
“Si aquello era la carrera de tacones, el decoro llegó último… y bastante lejos del podio”.
Los asistentes coincidieron en que el Carnaval siempre ha sido irreverente, crítico y provocador —y así debe seguir siendo—, pero también recordaron que cuando una fiesta se organiza desde lo público y está abierta a familias y menores, quizá conviene no confundir libertad con barra libre para todo.
Un espacio para hablar claro
La reunión concluyó con la sensación compartida de que Telde necesita recuperar dos cosas que, según los participantes, parecen estar en horas bajas: planificación para el futuro y un poco de sentido común en la gestión de lo público.
Mientras tanto, la plataforma “Tertuliando desde la Resistencia” seguirá reuniéndose cada viernes en San Gregorio, manteniendo vivo un espacio donde los vecinos pueden debatir sin filtros sobre lo que ocurre en su ciudad.
Porque, como recordó uno de los asistentes al despedirse: “Cuando la política no abre el debate, al final el debate lo abre la calle”.







