Sin un convenio de delegación de competencias claro que permita a la Policía Local de Telde actuar en vías interurbanas, Valora se lava las manos para evitar problemas legales mayores
El pasado domingo 22 de febrero, se celebró una reunión en las dependencias de la Policial Local de Telde, en la que estuvo presente el alcalde Juan A. Peña, José Luis Ramos, José Florido y el sindicalista Armando Martín, para debatir la preocupación que tienen dado el elevado número de multas que ejecuta la empresa de recaudación, Valora.
No es la primera vez que el Ayuntamiento de Telde se ha visto envuelto en una polémica jurídica por tramitar sanciones en vías que, técnicamente, pertenecen al Cabildo de Gran Canaria (como tramos de la GC-1 o la GC-10).
El problema reside en la competencia sancionadora. Según la normativa, un ayuntamiento solo tiene potestad para multar en vías urbanas de su titularidad. Sin embargo, Telde ha estado gestionando multas captadas por radares o agentes en carreteras que son competencia insular o estatal.
La postura de Valora (el organismo de gestión tributaria del Cabildo de Gran Canaria) es el último clavo en el ataúd de estas sanciones, al negarse a diligenciarlas, Valora está actuando como un filtro de legalidad que deja al Ayuntamiento de Telde en una posición muy delicada.
Valora no es solo un cobrador; es un organismo público que debe velar por la legalidad de los actos que ejecuta. Si Valora tramita y cobra multas que sabe positivamente que son nulas de pleno derecho (por falta de competencia del órgano que las dicta), el propio organismo podría incurrir en responsabilidad.
Si un juez anula las multas en cascada, Valora tendría que gestionar miles de devoluciones, lo que supone un caos administrativo y un coste operativo enorme que no están dispuestos a asumir por un error ajeno.
Para que Valora pueda embargar una cuenta o cobrar por vía de apremio, necesita que la sanción sea firme y legal. Al reconocer el propio Ayuntamiento que ha multado en vías como la GC-10 (Avenida del Cabildo) o tramos de la GC-1 sin tener la competencia, esas multas carecen de la base legal necesaria.
Valora No puedo ejecutar algo que nace muerto, Sin un convenio de delegación de competencias claro que permita a la Policía Local de Telde actuar en vías interurbanas, Valora se lava las manos para evitar problemas legales mayores.
Se estima que hay miles de multas en el «limbo». Al negarse Valora a diligenciarlas, muchas de estas multas acabarán prescribiendo porque el Ayuntamiento no tiene la infraestructura para cobrarlas por sí mismo sin el apoyo de Valora.
Además se está generando un agravio comparativo entre quienes pagaron en periodo voluntario (y quizás no recuperen el dinero sin pelear) y aquellos a quienes Valora ya no les va a reclamar la deuda.







