Recuerdan que la denominación del centro fue aprobada por unanimidad por la primera Corporación democrática de Santa Brígida en reconocimiento a la labor educativa y social desarrollada por el maestro en el barrio

La propuesta de modificar el nombre del CEIP José Manuel Illera de La Mora ha provocado el rechazo de numerosos vecinos de La Atalaya, que consideran «incomprensible» que se pretenda cuestionar un reconocimiento que nació de la voluntad popular y que fue refrendado por unanimidad por la primera Corporación democrática del Ayuntamiento de Santa Brígida.

Quienes defienden el mantenimiento de la actual denominación recuerdan que el nombre del centro no fue fruto de una decisión improvisada ni partidista, sino el reconocimiento institucional a una persona que dedicó buena parte de su vida a la educación y al desarrollo social del barrio.

José Manuel Illera de La Mora ejerció como maestro, pero también participó activamente en las reivindicaciones vecinales para dotar a La Atalaya de servicios básicos en una época en la que el barrio carecía de numerosas infraestructuras esenciales. Su implicación trascendió el ámbito educativo, convirtiéndose en una figura comprometida con la mejora de las condiciones de vida de sus vecinos.

Los vecinos destacan que su magisterio estuvo marcado por valores como la seriedad, la honestidad y el compromiso, principios que transmitió a centenares de alumnos tanto en la escuela de El Raso como a través de Radio ECCA, donde también desempeñó una destacada labor formativa.

Desde distintos sectores vecinales se considera «sorprendente y profundamente injusto» que décadas después se pretenda poner en duda la trayectoria de una persona cuya conducta pública y privada fue ampliamente reconocida por toda la comunidad.

En este sentido, recuerdan que la decisión de dar su nombre al colegio respondió al sentir mayoritario de La Atalaya y fue asumida institucionalmente como un acto de gratitud hacia quien contribuyó decisivamente al desarrollo educativo y social del barrio.

Los defensores del mantenimiento de la denominación advierten de que los hechos históricos son conocidos y están suficientemente acreditados, por lo que consideran que cualquier intento de revisar aquella decisión responde más al desconocimiento de la historia local que a una valoración objetiva de los méritos que motivaron el reconocimiento.

Asimismo, lamentan que se utilicen argumentos que, a su juicio, introducen un debate de carácter ideológico sobre una figura cuyo legado siempre estuvo ligado al servicio público, la educación y la cohesión vecinal.

Por ello, anuncian que responderán con firmeza a cualquier iniciativa que persiga eliminar el nombre del CEIP José Manuel Illera de La Mora, convencidos de que defender este reconocimiento supone también preservar la memoria colectiva de La Atalaya y el respeto hacia quienes dedicaron su vida al progreso del barrio.