Queda bonito y se retrata el de “la medalla de cartón” poniendo en valor a un gamberro, que el unico mérito que tiene es ser amigo del Alcalde de Telde, quien cansado de verlo pulular por San Juan, -porque ya apestaba el pescado- se lo endosó a los carmelitas de Telde para que siga haciendo lo que mejor sabe hacer, enredar, llevar chismes y cobrar de Gestel

Ayer publicábamos una noticia que titulábamos: “El  delincuente condenado en firme por la justicia empaña un año más la procesión de San Gregorio en Telde” https://canariasinformativa.com/el-delincuente-condenado-en-firme-por-la-justicia-empana-un-ano-mas-la-procesion-de-san-gregorio-en-telde/.

Nadie hasta que nosotros lo publicamos se había hecho eco de la persecusión que el gamberro de la ¿comunidad parroquial? había ejecutado por segunda vez contra un ciudadano decente de San Gregorio.

El director de la Actualidad de Telde, (siempre a rebufo) se desmarca posicionandose a favor de que en esta ciudad se ponga en valor la mala fe, la delincuencia, el gamberrismo y el chisme.

Informábamos ayer que el maestro florista Ignacio González, vecino de la calle Ruiz, había convenido con el párroco de San Gregorio, que al llegar a la altura de su casa, sita en la la calle Ruiz, el trono se detendría ante su casa para que el que se encuentra enfermo, pudiera lanzar el trigo al Santo.

Fue una vez más el delincuente condenado en firme por la justicia, quien decidió jugarsela a Ignacio, simplemente porque no le tapa sus gamberradas y escarceos.

Queda bonito y se retrata el de “la medalla de cartón” justificando a un gamberro, que el unico mérito que tiene es ser amigo del Alcalde de Telde, quien cansado de verlo pulular por San Juan, -porque ya apestaba el pescado- se lo endosó a los carmelitas de Telde para que siga haciendo lo que mejor sabe hacer, enredar, llevar chismes y cobrar de Gestel.

Algo une a estos dos personajes, uno tiene su web financiada con dinero público, (Gestel) y el otro cobra a destajo a través de la misma empresa con los encargos mas variopintos.

Informaremos una y mil veces cada vez que un honrado ciudadano, sea atropellado por un insurreto cuyomérito mayor es ser un lenguaraz y apropiarse de lo ajeno