El actual grupo de gobierno abona en este mes de junio más de 600 facturas que se encontraban sin tramitar en las dependencias municipales
El Ayuntamiento de Valsequillo ha dado un paso importante en la regularización de sus cuentas públicas tras saldar, en este presente mes de junio, la deuda a proveedores heredada del anterior grupo de gobierno (ASBA-CC), la cual ascendía a un total de 1.740.454 euros.
La liquidación de estos impagos constituía uno de los compromisos adquiridos por el actual pacto de gobierno desde su llegada a la alcaldía. Al respecto, el alcalde del municipio, Juan Carlos Hernández Atta, ha defendido la prioridad de esta medida: «Las empresas que prestan sus servicios a este ayuntamiento, muchas de ellas radicadas en Valsequillo, tienen todo el derecho a cobrar por los servicios realizados. No podíamos permitir que siguieran asumiendo el coste de la parálisis anterior».
Un complejo rescate técnico de más de 600 facturas
Para poder hacer frente al abono de las facturas, el área de Intervención municipal ha tenido que desarrollar un exhaustivo y complejo trabajo de rastreo y validación técnica. Entre los meses de noviembre de 2025 y marzo de 2026, se elaboraron hasta cinco expedientes de Omisión de Función Fiscalizadora (OFI), herramienta legal indispensable para reconocer y dotar de validez a más de 600 facturas que el anterior gobierno había dejado sin tramitar.
Gracias a este procedimiento, la práctica totalidad de la deuda heredada ha quedado saldada, restando únicamente unas 30 facturas que no han podido ser abonadas temporalmente por presentar defectos de forma, pero que la institución liquidará de inmediato en cuanto se subsanen las incidencias técnicas.
Víctor Navarro, concejal de Economía y Hacienda, ha mostrado su sorpresa ante las últimas críticas vertidas por el líder de la oposición sobre supuestos retrasos en los pagos corrientes: «Paco Atta sabe perfectamente que, por estricto procedimiento legal, hasta que no pagáramos y liquidaremos la deuda millonaria que él mismo nos dejó, la administración no podíamos afrontar la tesorería generada por los servicios actuales. Una vez liberado este lastre, nos centraremos plenamente en los proveedores del nuevo ejercicio».
Facturas prescritas desde el año 2013
La cruz de la moneda la ha expuesto el concejal de Economía y Hacienda, Víctor Navarro, quien ha revelado que más de 150.000 euros en facturas se han quedado atrás y no podrán ser abonadas por vía administrativa debido a que ya ha prescrito su plazo legal de pago (fijado en 4 años). A partir de ahora, los empresarios afectados se verán obligados a recurrir a la vía judicial mediante reclamaciones por enriquecimiento injusto para poder recuperar el dinero de unos servicios que el anterior grupo de gobierno dejó en el olvido desde el año 2013, a pesar de que el alcalde anterior reiteró en varias ocasiones y públicamente, que no quedaban facturas por pagar.
«Esta es una muestra más de la absoluta desidia y de una forma de gestión completamente arbitraria en el abono de los servicios y trabajos prestados a esta institución. El anterior grupo de gobierno decidía dejar desprotegidas a muchas empresas de nuestro pueblo, amontonando facturas impagadas en los cajones que se remontan incluso al año 2013 y permitiendo que vencieran los plazos de reclamación administrativa», ha criticado el responsable de las finanzas municipales.
Transparencia en el PMPP frente al «maquillaje» anterior
Desde el grupo de gobierno adelantan que el afloramiento y reconocimiento legal de todo este volumen de facturas atrasadas de 2025 va a provocar un repunte estadístico inmediato en el dato del Período Medio de Pago a Proveedores (PMPP) de la institución. Sin embargo, el concejal Víctor Navarro ha matizado que es una consecuencia asumida en favor de la honestidad: «Es un dato que no nos preocupa, porque a partir de ahora la cifra va a ser cien por cien real. No vamos a esconder ni a dejar facturas sin contabilizar en los cajones para maquillar el PMPP, como se hacía sistemáticamente en la etapa anterior».
Navarro volvió a reivindicar el compromiso del gobierno actual con la información y la transparencia «Nuestro compromiso con la claridad de las cuentas públicas es absoluto; muestra de ello es que los datos correspondientes al primer trimestre ya
se encuentran totalmente visibles y accesibles para la ciudadanía en el portal de transparencia municipal.»
El concejal de Economía explica que este ejercicio de honestidad contrasta con la opacidad de corporaciones anteriores, precisamente gobernadas por quienes hoy se quejan del retraso de este dato, y que estuvieron años consecutivos sin dar cuenta del PMPP y nunca mostraron la menor preocupación por ofrecer transparencia en este tipo de cuestiones esenciales.
Recuperar la confianza y la credibilidad
Con la ejecución de este pago, y tras apenas siete meses al frente de la corporación local, el Ayuntamiento de Valsequillo continúa dando pasos y consolidando la «senda del orden» que el alcalde, Juan Carlos Hernández Atta, anunció en su discurso de toma de posesión durante el pleno de la moción de censura del pasado mes de noviembre: «No tenemos una varita mágica para acabar con los problemas, pero a base de trabajo, orden y procedimientos administrativos rigurosos, los resultados irán llegando».
Este cambio estructural en el modelo de gestión también se refleja de forma nítida en los procedimientos de contratación. Frente a la inercia del anterior grupo de gobierno, el actual ejecutivo ha apostado de manera decidida por la legalidad, registrando un incremento considerable en el número de contratos adjudicados bajo el estricto cumplimiento de la Ley de Contratos del Sector Público, en comparación con los años anteriores. Se pasa así de un sistema basado en el encargo verbal y la factura en el cajón, a una administración moderna que licita, da oportunidades en igualdad de condiciones a las empresas y garantiza que cada trabajo prestado cuente con su debido respaldo presupuestario y fiscal desde el primer momento
El pago de la deuda a proveedores es un paso fundamental en la hoja de ruta del nuevo gobierno para recuperar la credibilidad de la institución, ya que la alta morosidad heredada había provocado que multitud de empresas locales y proveedores se negaran a continuar trabajando con el Ayuntamiento de Valsequillo.
El grupo de gobierno confía que con este paso fundamental pueda comenzar a programar con rigor los próximos ejercicios económicos.







