Un alcalde que no hace nada, que no soluciona nada, como es Juan Antonio Peña, que preside un gobierno en una espiral catastrófica, quizá también esté chupándose un sueldo sin merecerlo. Cuando un político genera más caos que soluciones, inacción más que compromiso, y se mantiene en el cargo para hacerse fotos casi publicitarias y anunciar medias verdades, tiene visos de poder estar actuando bajo la indecencia política para mantenerse en el cargo
La dignidad y el compromiso políticos son, cuando menos, dos cualidades que cualquier servidor público que se precie debe tener entre sus credenciales más exigentes. La cercanía de una nueva cita con las urnas está haciendo ya estragos, y es en lo que piensan ya los mandatarios municipales, en la estrategia de ver cómo engañan de nuevo a los ciudadanos a los que, mayormente, han ninguneado en los 3 años anteriores.
Me ha venido como anillo al dedo esta foto que he rescatado del muro de Facebook del líder visible de Primero Canarias, Teodoro Sosa, está acompañado por dos alcaldes, Francisco García, (Santa Lucía), que en las pasadas elecciones cncurrió bajo las siglas de Nueva Canarias y Juan Antonio Peña, alcalde Telde, de Ciuca y ya enrolado en Primero Canarias, tanto Teodoro como Francisco García, han hecho lo que se denomina transfuguismo aunque a algunos les moleste.
Se les ve a los tres contentos y extremadamente risueños con un cucurucho de helado en la mano, golosina que mayormente se saborea y se chupa; expresión esta -la de chupar- que es usada por muchos ciudadanos para referirse a la actividad que realizan muchos políticos incapaces y aprovechados, o especialistas en el malabarismo (destreza y habilidad) para hacer y soportar todo en beneficio propio y con el único objetivo de mantenerse en una poltronita y con sueldo público.
Por ejemplo, sorprende que Teodoro Sosa (que aspira a morir de éxito) continúe como vicepresidente segundo del Cabildo después del numerito de PCM, cuestión que conlleva una chupadera mutua; Morales se chupa a dos tránsfugas (con Raúl García) y los disidentes chupan privilegios derivados de su pertenencia al gobierno insular.
Francisco García tiene otro guirigay en Santa Lucía con tal de seguir chupándose el sueldito de alcalde, que no está la cosa para soltar el cucurucho… Resiste como puede a la batahola que sufre a diario, e interpreta y elige a su conveniencia los informes sobre su situación tránsfuga para seguir manteniéndose en la Presidencia del Consistorio. En el último pleno quitó y puso un asunto en el orden del díam según su conveniencia, cuando la oposición había abandonado el Pleno.
Un alcalde que no hace nada, que no soluciona nada, como es Juan Antonio Peña, que preside un gobierno en una espiral catastrófica, quizá también este chupándose un sueldo sin merecerlo. Cuando un político genera caos más que soluciones, inacción más que compromiso, y se mantiene en el cargo para hacerse fotos casi publicitarias y anunciar verdades a medias, tiene tintes de una indecencia política mantenerse en el cargo.
Una ciudad caótica, un municipio con los mismos problemas (o más) de hace tres años, un calendario de anuncios sobre logros irreales y una tomadura de pelo constante a los ciudadanos es motivo para solicitar la dimisión del actual equipo de gobierno de Telde, ya que no tendrán la dignidad de marcharse por incumplidores.
Peña también se sostiene en tránsfugas de VOX y MxT para poder seguir manteniendo una ciudad sin Plan General desde hace 24 años, un Palacio de la Cultura sin solución, unas relaciones con el personal municipal que son insostenibles, un territorio sin semáforos ni aparcamientos pero con más baches que al comienzo del mandato, una zona costera maltratada, una inhibición de los problemas de la Policía Local… Un equipo que se sostiene sobre mentiras y parches para seguir dándole patadas hacia adelante al balón no merece ni un minuto más de confianza. A chupar, al parque. Antonio Sánchez (periodista)







