Canarias se enfrenta a los desafíos de una profunda contradicción como consecuencia del reparto desigual de la riqueza, a pesar de una mejora económica y social: la exclusión persiste y se intensifica como un problema estructural que afecta de manera cronificada a más de 560.000 personas, según se extrae del IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social.