Que reabra el Paco Artiles será una buena noticia para los ciudadanos, no para los discursos. Pero conviene no tomar a la gente por ingenua. Porque cuando un problema “estructural” se convierte de repente en un “logro de mandato”, no estamos ante un milagro técnico, sino ante un giro de guion
Hace apenas un mes el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, nos explicaba con gesto grave y tono pedagógico que la Piscina Municipal Paco Artiles sufría males profundos, casi metafísicos. No era una avería, no. Era estructural. De esas que no admiten prisas, ni fechas, ni soluciones inmediatas. Prudencia. Rigor. Medio plazo. Nada de parches.
Pues bien, alabado sea el expediente administrativo, porque el problema estructural ha durado exactamente lo que tarda una nota de prensa en publicarse.
Hoy resulta que el Paco Artiles abrirá antes del verano.
Sin riesgos.
Sin irresponsabilidades.
Sin miedo a las responsabilidades legales que ayer parecían acechar en cada baldosa.
Un auténtico prodigio de la ingeniería política.
Del “no se puede” al “ya casi está”
El cambio de discurso es tan elegante que casi pasa desapercibido. Donde antes había advertencias técnicas, ahora hay:
•acuerdo,
•acto institucional,
•foto,
•titulares optimistas,
•y palabras grandes como ilusión, orgullo y Ciudad del Deporte.
¿Los problemas estructurales? Siguen ahí, se supone.
¿La diferencia? Ahora los arregla otro.
Porque la solución no era técnica, era semántica: concesión administrativa. Traducido al castellano de calle: que lo gestione alguien de fuera y que pague la primera factura.
Cinco años cerrada… pero la culpa siempre es del pasado
El relato oficial es impecable: esto estaba cerrado desde 2021, había un lío monumental, nadie podía hacer nada… hasta hoy.
Curiosamente, la solución aparece cuando el desgaste ya es inocultable, cuando los usuarios llevan años fuera, cuando los clubes han tenido que emigrar y cuando la paciencia ciudadana está tan clorada como el agua que no hay en la piscina.
Eso sí, nadie se equivoca nunca.
Aquí no hay autocrítica.
Aquí todo es herencia, complejidad y esfuerzo titánico.
Canon social: paga tú, pero sonríe
El acuerdo es tan generoso que emociona:
•400.000 euros de inversión inicial… por parte de la Federación.
•15 años de gestión, ampliables a 25.
•Sin canon económico, pero con canon social, que suena mucho mejor y queda precioso en el titular.
El Ayuntamiento no paga, no gestiona, no arriesga… pero corta la cinta.
Un clásico.
El Paco Artiles ha entrado en una nueva dimensión:
•ayer no se podía abrir porque era peligrosísimo,
•hoy se abre antes del verano porque es una gran noticia.
La piscina de Schrödinger: cerrada y abierta al mismo tiempo, dependiendo del día y del medio que pregunte.
Que reabra el Paco Artiles será una buena noticia para los ciudadanos, no para los discursos.
Pero conviene no tomar a la gente por ingenua.
Porque cuando un problema “estructural” se convierte de repente en un “logro de mandato”, no estamos ante un milagro técnico, sino ante un giro de guion.
Y en Telde, últimamente, hay más giros de guion que metros nadados.
Juan Santana, periodista y locutor de radio







